La inteligencia del Ejército en crisis
Las acciones armadas realizadas por grupos al margen de la ley contra guarniciones militares y estaciones de policía, con el objetivo de mostrarse fuertes en este año electoral, desafían la capacidad del Estado de prevenir el terrorismo.
Más de 15 muertos y 60 heridos –la mayoría de la fuerza pública– en los dos meses que van del año, y que fueron víctimas de explosivos y ataques con armas de fuego, tienen una característica común: la falta de medidas de seguridad que habrían podido evitarlos y en las que los servicios de inteligencia y contrainteligencia juegan un papel fundamental.
Solo en las últimas dos semanas, por ejemplo, el país fue testigo del estallido de una motocicleta-bomba frente a las instalaciones del Batallón de Infantería N° 21 Batalla Pantano de Vargas, ubicado en las afueras del municipio de Granada, Meta. Saldo: dos personas muertas –un militar y un civil–, además de otros seis uniformados heridos.
El ataque fue realizado por integrantes del frente I de las disidencias de las Farc, al mando de alias Gentil Duarte.
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