
Las estrategias fallidas: ¿Por qué la Oficina de Envigado sigue viva?
Durante más de treinta años este grupo creado por el Cartel de Medellín ha impuesto su ley por tener el control del negocio del narcotráfico en varios municipios de Antioquia y en especial en varias comunas de Medellín.
Por: Javier Patiño C
En las montañas que sirven de marco a la capital del departamento de Antioquia, el nombre de la Oficina de Envigado genera temor y respeto entre sus habitantes, pues han sido testigos del poder que con sangre y dinero han dejado en varios de sus barrios.
Comenzaron en las calles de Envigado, cuando Pablo Escobar pidió crear una estructura especial que se encargara de solucionar los conflictos entre algunos integrantes de la organización criminal, fijar la forma de negociación de los cargamentos y cobrar deudas de la mafia.
Su accionar criminal se hizo más visible a finales de la década de los noventa, cuando Diego Murillo, alias don Berna, tomó el control y creó una nueva oficina que se caracterizó por la conformación de grupos especiales de sicarios que ahora trabajaban a las órdenes de las Autodefensas Unidas de Colombia. Su misión era organizar las bandas del área metropolitana de Medellín, nombrando coordinadores por cada comuna y estableciendo reglas para el comercio de drogas y los negocios ilegales.
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