
Autoridades investigan infiltración del frente de guerra urbano del ELN en las protestas de Bogotá
Interceptaciones de comunicaciones y correos por organismos de inteligencia detectaron varias órdenes de alias El Rolo para generar actos delictivos en las manifestaciones que se presentaron en la embajada de los Estados Unidos.
Por: Javier Patiño C
Un documento de inteligencia conocido por CAMBIO asegura que se identificaron a varios integrantes del frente de guerra urbano nacional Camilo Torres, con la misión de alterar las manifestaciones que se presentaron la semana pasada en Bogotá.
“Esos milicianos, con conocimientos en fabricación y manejo de explosivos, habrían organizado acciones como ‘papas bomba’, colocación de artefactos explosivos y la ráfaga de bengalas durante las marchas”, señala el informe.
Según la investigación, la orden fue dada por José Benigno Guzmán Mora, más conocido como ‘El Rolo’, cabecilla que llevaría aproximadamente 28 años en el ELN y que desde hace cinco estaría liderando el frente de guerra urbano.
“La intención de ese frente de guerra, más que herir y lastimar uniformados, es desestabilizar el ambiente de la ciudad y atacar activos estratégicos como la embajada de Estados Unidos, instalaciones gubernamentales, TransMilenio y entidades bancarias”, agrega el documento.
Los investigadores también señalan que las protestas frente a la embajada tendrían relación con las lanchas “bombardeadas” en días recientes en el Caribe, las cuales, según Inteligencia, estarían transportando droga de redes de financiación ilegal del ELN.

Quién es alias El Rolo
José Benigno Guzmán Mora tiene 59 años y habría asumido el cargo como cabecilla del frente urbano después de los operativos que permitieron neutralizar a alias Fabián y a alias Uriel, quienes estaban a cargo de operaciones contra la población civil y la fuerza pública en las principales capitales del país. Guzmán Mora habría sido, además, cabecilla del frente Carlos Germán Velasco Villamizar, con injerencia en la región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, y se le describe como una persona cercana a alias Antonio García, máximo cabecilla del ELN.
En su contra, las autoridades cursan órdenes de captura por delitos que incluyen rebelión, concierto para delinquir, narcotráfico, terrorismo, extorsión y secuestro. De acuerdo con el mismo documento de Inteligencia, sería experto en el manejo de explosivos y presuntamente ordenó varios atentados en Cúcuta y Cali en 2022, donde resultaron heridos miembros del Escuadrón Antidisturbios. También se le vincula con un presunto atentado con francotiradores en 2023 contra el entonces fiscal Francisco Barbosa.
Las autoridades ofrecen una recompensa de hasta mil millones de pesos por su captura y continúan las investigaciones para determinar cuándo regresó al país, dado que formaba parte de los integrantes del ELN que permanecían en Cuba.
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