
Una niñez de fusil y camuflado: la triste realidad del reclutamiento de menores en Colombia
Cauca, Norte de Santander, Guaviare y Vichada son las regiones más afectadas por este fenómeno que muchas familias no se atreven a denunciar por temor a represalias. ¿Cuál es el futuro de miles de niños que viven bajo la presión de los grupos armados? ¿Qué estrategias proponen las instituciones?
Por: Javier Patiño C
El día en que lo reclutaron, Andrés estaba tan distraído jugando con su muñeco de Iron Man, que no advirtió la discusión entre sus padres y los hombres armados. En medio de los gritos desesperados de su madre, el niño de 10faños se agachó para recoger su juguete. En ese momento, un guerrillero alzó al niño y, mientras los demás insurgentes les apuntaban con armas, Andrés entendió que tendría que irse con ellos.
A Andrés lo subieron en una moto, y lo llevaron a un campamento improvisado. Allí conoció a Esteban, un menor de 13 años que llevaba varios días reclutado por el frente 33 de las disidencias de las Farc.
Esteban había vivido una situación similar. Sus padres recibieron un ultimátum del grupo ilegal, que les exigió apoyo a la lucha armada y los obligó a entregar a su hijo, quien apenas pudo llevarse algunas pertenencias en una maleta raída.
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