
Los tentáculos de alias Satanás, cabecilla del Tren de Aragua, que desde la cárcel sigue extorsionando a comerciantes en Bogotá
José Manuel Vera, alias Satanás, permanece recluido en la cárcel de La Tramacúa, en Valledupar, Cesar, desde donde continúa delinquiendo. A pesar de su captura en 2023, aún no ha sido condenado debido a que su proceso judicial no avanza, lo que genera cuestionamientos por una aparente negligencia de la Fiscalía.
Por: Javier Patiño C
El país conoció su rostro y nombre tras su captura en noviembre de 2023 en Ecuador, donde se escondía de las operaciones de la Policía Nacional. Las autoridades lo identificaron como uno de los principales cabecillas del Tren de Aragua en Colombia, responsable de ordenar extorsiones y homicidios y controlar las rutas del microtráfico en localidades como San Cristóbal, Antonio Nariño, Los Mártires, Fontibón, Kennedy, Suba y Bosa, en Bogotá.
Su traslado a Colombia y posterior reclusión en un centro carcelario generaron inicialmente tranquilidad entre los comerciantes, que pensaron que las amenazas disminuirían. Sin embargo, la calma duró poco: incluso desde prisión siguió impartiendo órdenes de extorsión.
Cuando estuvo en la cárcel de Palogordo, en Santander, conformó un entramado criminal con apoyo de guardias penitenciarios y mujeres que lo visitaban y el ingreso ilegal de celulares, lo que le permitió coordinar con miembros de su organización los montos que debían cobrar a comerciantes en Bogotá. Tras un operativo especial, fue trasladado a La Tramacúa, donde se ordenó su aislamiento y un seguimiento estricto a sus acciones.
No obstante, la situación no cambió. Un año después, las autoridades detectaron que algunos guardianes habrían permitido el ingreso de mujeres, lo mismo que reuniones de alias Satanás con emisarios para continuar con sus actividades delictivas.
El problema más grave, sin embargo, radica en el retraso judicial. Dos años después de su captura, el juicio no avanza: el fiscal asignado al caso ha dejado de asistir a más de 100 audiencias, lo que motivó un fuerte reclamo por parte de una jueza especializada, quien advirtió un aparente abandono del proceso.
La Fiscalía respondió asegurando que el caso es de interés nacional y que ha participado activamente, pero señaló que las dilaciones se deben a maniobras de la defensa de Vera y, en algunos casos, a decisiones de la propia jueza.
Extorsiones en Bogotá
De acuerdo con una investigación de Blu Radio, integrantes del Tren de Aragua, por orden de alias Satanás, continúan extorsionando a comerciantes y residentes de sectores como Toberín y Cantalejo, en Suba. Sujetos armados que se movilizan en motocicletas intimidan a las víctimas y les exigen pagos de hasta un millón de pesos mensuales.
“Les hicimos un llamado y no se comunicaron, y este es el segundo aviso; si no llaman a cuadrar con nosotros vamos a empezar a matarlos. El tercer llamado será dejando un muerto. La felicidad y la tranquilidad no tienen precio. Atentamente: ‘Satanás’”, denuncian los habitantes de la zona.
Ante esta situación, la Policía Metropolitana de Bogotá implementó una operación especial para identificar y capturar a los miembros de la estructura criminal que continúan ejecutando las órdenes desde prisión.
¿Quién es alias Satanás?
Según las autoridades, José Manuel Vera se encargaba de los cobros extorsivos en San Cristóbal, Bosa, Suba, Kennedy, Fontibón, Antonio Nariño y Los Mártires.
“A las casas y locales llegaban volantes amenazantes firmados por la estructura ilegal, en los que se advertía que, si no pagaban el dinero exigido o colaboraban con las autoridades, sufrirían las consecuencias. Para infundir terror, los delincuentes adjuntaban balas con cinta adhesiva a los panfletos, realizaban disparos y lanzaban explosivos como advertencia”, explicó un investigador.
Las exigencias de pago oscilaban entre 50 y 300 millones de pesos. Al menos ocho comerciantes fueron asesinados por negarse a entregar el dinero.
Alias Satanás también utilizaba a menores de edad para vender estupefacientes y actuar como campaneros durante las actividades delictivas de la organización.
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