
Disciplina y precisión sobre la motocicleta: así se fortalecen las habilidades de militares para la seguridad en las carreteras del país
Cada seis meses, la unidad motorizada de la Novena Brigada del Ejército Nacional se somete a un exigente reentrenamiento que pone a prueba no solo su destreza sobre dos ruedas, sino también la confianza absoluta entre piloto y copiloto.
Por: Javier Patiño C
No se trata simplemente de conducir, sino de reaccionar en cuestión de segundos. Pruebas como paso de conos a tres tiempos, maniobras en espacios reducidos, reducción de silueta ante posibles amenazas, cambio de piloto en movimiento, prácticas en polígono y ejercicios tácticos de reacción, hacen parte de un entrenamiento diseñado para fortalecer la capacidad operacional y blindar la infraestructura productiva en el centro del país.
Cada maniobra exige control total del vehículo, equilibrio, comunicación no verbal y sincronización precisa. En este tipo de operaciones, la motocicleta no es solo un medio de transporte: es una herramienta táctica que permite movilidad rápida, acceso a zonas complejas y reacción inmediata ante situaciones de riesgo.

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