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Cultura

¿Para qué les sirve el oído absoluto si no saben escuchar?

Un experto educación musical, ex miembro del ministerio de Cultura, escribe sobre los reparos al proyecto de formación musical que propone el gobierno de Gustavo Petro.

Por: Eliécer Arenas Monsalve*

El deseo del Gobierno de desarrollar una política musical basada en la experiencia de “El Sistema” venezolano, que tiene como centro la música sinfónica, amenaza el sano equilibrio entre las prácticas musicales, jerarquiza los formatos, es inequitativa y miope. El problema no es que sea sinfónica, sino que además sea afónica, una política en la brillan por su ausencia las voces de los actores principales de uno de los ecosistemas musicales más ricos del mundo.

Hay que decirlo: la preocupación del nuevo Gobierno por llevar la educación musical a la escuela es destacable y su esfuerzo por dotar con un presupuesto sin precedentes la generalización de la práctica y el disfrute de la música, una gran noticia.

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