
Cómo convertir su viejo celular en una obra de arte
'Obsoletos', de Hamilton Mestizo.
La exposición Loutek, que se exhibe en la galería Casa Hoffmann, muestra esculturas y montajes de 23 artistas que utilizan materiales tecnológicos obsoletos para elaborar piezas que muestran su ingenio. También cuestionan las implicaciones ambientales del desaforado consumo de dispositivos electrónicos.
Por: Eduardo Arias
Carcasas de teléfonos celulares, circuitos impresos desnudos, fragmentos de viejas impresoras, esculturas que se mueven con ingeniosos (y a veces absurdos) mecanismos, pantallas de video, fuentes de luz…
A primera vista podría pensarse que Loutek es una mirada nostálgica y un tanto irónica a dispositivos eléctricos y electrónicos que están en desuso. Sin embargo, más allá de la intención de jugar con lo viejo y lo obsoleto, en varios casos apelando al humor, en esta muestra se ofrece una mirada mucho más profunda. Por un lado, es un ejercicio de reciclaje, reparación, hackeo y de elaboración artesanal a partir de objetos que provienen casi todos de la gran industria. En muchos casos llama la atención el ingenio de estos ingenieros-escultores que, al unir estas piezas en desuso, en mal estado o incompletas, logran transformar en arte y poesía elementos que a primera vista son material de desecho.
Loutek también es un cuestionamiento a la manera como las industrias tecnológicas han disparado un desaforado consumo de dispositivos pensados para durar un año, máximo dos, que a través de sobreproducción y la obsolescencia programada traen como consecuencia graves problemas ambientales cuando estas piezas terminan en un basurero o en el mar.
Loutex alude al concepto low-tech, es decir, bajas tecnologías, un movimiento artístico contemporáneo que utiliza materiales recuperados de tecnologías analógicas, ancestrales u obsoletas. CAMBIO habló con Andrés Moreno Hoffmann, director de la galería.

CAMBIO: ¿Cómo es el proceso de investigación que desarrollan ustedes? ¿La curaduría forma parte de esta investigación? ¿Ustedes hicieron convocatoria o buscaron a los artistas?
Andrés Moreno Hoffmann: Casa Hoffmann, que se fundó en 2014, no es una galería convencional. Produce, exhibe y divulga investigaciones comisionadas a curadores invitados. A partir de 2016, con el proyecto curatorial Aparato (curado por Andrés Burbano), y posteriormente Paraphernalia (2018, curado por Ricardo Arias), el espacio se especializó en el desarrollo de proyectos que vinculan arte, ciencia y tecnología, con un énfasis en la línea Low-Tec en el panorama contemporáneo de creación. El proyecto Loutek vincula a 23 artistas por medio de una invitación directa por parte del espacio a raíz de un seguimiento y acompañamiento de sus procesos de investigación y creación, convocando tanto a artistas de larga y mediana trayectoria, como a prometedores nuevos nombres que se encuentran incursionando en esta vertiente.
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