
Vanadurga Ashram: así es vivir como monje en San Rafael, Antioquia
A tres horas de Medellín, en la vereda El Arenal, a cuarenta minutos en tuc tuc de San Rafael, está Vanadurga Ashram, un centro de yoga de la tradición Shivananda. Juan Francisco García, periodista de CAMBIO, vivió allí como voluntario por cinco meses y medio. Esta fue su experiencia.
En la vereda El Arenal, a tres horas de Medellín en San Rafael, entre la selva y dos ríos, hay un Ashram que bajo la tutela de la tradición Shivananda sirve como santuario de yoga, centro de conservación y meditación. Vanadurga Ashram está en el corazón de un territorio en el que a comienzos de este siglo convergían todos los males del conflicto interno en Colombia. Hoy su filosofía de “paz interior para paz exterior” es un llamado a la convivencia pacífica y el cuidado a la naturaleza.
Silencio y campanas
El día empieza con dieciocho campanazos: nueve a las cinco y media de la mañana, nueve a las cinco y cuarenta. Antes de las seis, cuando se cierran las puertas de Shankara –uno de los tres templos– cumpliendo el precepto de mouna – el noble silencio–– huéspedes y voluntarios se topan en el corredor empedrado que lleva hacia el templo. El mismo camino por el que hace menos de quince años caminaron militares, guerrilleros y paramilitares.
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