
“El festival va transversal por todas las clases sociales. Es para todo el mundo”: Fabio Rubiano, codirector del FIAV
Fabio Rubiano.
El Festival Internacional de Artes Vivas que celebrará Bogotá entre el 4 y el 14 de octubre busca recuperar los buenos tiempos del Festival Iberoamericano de Teatro, con una programación no solo en salas sino también en calles, plazas y parques de la ciudad.
Por: Eduardo Arias
Como en los mejores tiempos del Festival Iberoamericano de Teatro, Bogotá volverá a ser un escenario que atraerá las miradas del mundo. Ese espíritu de carnaval alrededor de las artes escénicas y de espectáculos en plazas, parques y calles regresará a la ciudad entre el 4 y el 14 de octubre, cuando se celebre el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV), en el cual conversarán en un mismo nivel de importancia el teatro de sala con el hip hop, el circo callejero y el teatro barrial que se desarrolla en las calles. También habrá grandes espectáculos al aire libre.
Al frente de esta iniciativa están Fabio Rubiano y Octavio Arbeláez, dos reconocidos y experimentados actores, directores y dramaturgos que tuvieron la idea de realizar este evento. CAMBIO habló con Fabio Rubiano acerca de los alcances de este festival.
CAMBIO: ¿Cómo surgió este festival? ¿Qué los motivó a Octavio Arbeláez y a usted a llevar a cabo un evento de tanta envergadura?
Fabio Rubiano: Desde hace cuatro años empezamos con Octavio Arbeláez a decir que Bogotá tiene que ser nuevamente el eje del teatro mundial, como lo fue en algún momento. Eso hablaba muy bien de Bogotá y ponía la ciudad en un estado emocional muy interesante porque, a pesar de ser una ciudad de tierra fría, de ser una ciudad antipática, demostramos que también teníamos la opción de la festividad de la calle, porque la festividad a puerta cerrada aquí es inigualable. Yo creo que aquí es donde más fiestas hay.
CAMBIO: Aunque esas fiestas a puerta cerrada no tienen mucho que ver con lo que se vivía en el Iberoamericano.
F.R.: Sí. Es un sentido de fiesta que no tiene que ver con alcohol ni con rumba que fue un diferencial que hacía que Bogotá fuera especial. Entonces empezamos a trabajarle a eso. Fuimos donde todos los ministros y ministras de Cultura, secretarios, secretarias, alcaldesas. Todos nos atendían muy bien y les interesaba mucho el proyecto, pero no había un aporte significativo como para arrancar hasta que Juan David Correa, el actual ministro de Cultura, dijo “yo pongo el 33 por ciento del presupuesto que ustedes tienen”. Arrancamos sin haber firmado un papel, solo con la palabra del señor ministro. Octavio empezó a viajar para cerrar negociaciones con los grupos internacionales. Yo tuve a mi cargo, con un grupo asesor bastante grande, los grupos distritales.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios










