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Cultura

Bogotá semilla, un viaje al corazón de los años noventa

'Bogotá semilla -Destellos de una década explosiva' es una exposición abierta al público en el Centro Felicidad de Chapinero que evoca y revisa los años noventa en Bogotá. Una época marcada por el narcoterrorismo y los magnicidios, pero que también le abrió muchas puertas al espíritu de solidaridad gracias a la cultura ciudadana y eventos como el Festival Iberoamericano de Teatro y los festivales ‘Al Parque’.

Por: Eduardo Arias

En el Centro Felicidad de Chapinero se exhibe la exposición llamada Bogotá semilla, un homenaje a la Bogotá y la Colombia de los años noventa. En las dos galerías del piso 11 de este parque de altura se reunieron objetos, se transmiten cintas y se oyen sonidos que evocan un momento del país, y en particular de la ciudad, en la que ocurrieron cambios sociales y culturales muy rápidos y muy profundos. Como se señala en el texto curatorial de la exposición, fue una época marcada en sus inicios “por una violencia extrema atizada por la pobreza, el desplazamiento forzado y la guerra sin tregua librada por los carteles del narcotráfico contra el Estado colombiano. La ciudad se sobrepuso al miedo, al dolor y a la desconfianza, y las energías creativas de sus habitantes se tomaron los espacios públicos, se vertieron en festivales de teatro, de música y programas de humor que resaltaban con una agudeza renovada, las contradicciones propias de la sociedad”.

También fue una década marcada por los proyectos de cultura ciudadana que se adelantaron durante la primera alcaldía de Antanas Mockus y que “invocaron reflexiones profundas sobre el ejercicio de ser ciudadanos y se atrevieron a experimentar con nuevas formas de convivir y relacionarse con sus pares. Se hicieron cómplices de una realidad heterogénea en la que la vida, pese a sus vicisitudes, aún aspiraba a ser sagrada”. Esto también llevó a fortalecer un sentido de pertenencia sobre lo público, en una época en que, además de festivales de teatro y música, se abrieron lugares de gran importancia como el Parque Simón Bolívar, la biblioteca Virgilio Barco y el Centro Maloka.

Tiempos del apagón, de la fuga de Pablo Escobar de la cárcel de La Catedral y más adelante de su muerte en el tejado de una casa de Medellín. Fueron los años de la firma del acuerdo de paz con el M-19, el movimiento de la Séptima Papeleta, la Asamblea Constituyente y la promulgación de una carta política que, entre muchas otras cosas, proclamó que Colombia es un Estado laico que se reconoce a sí mismo como pluriétnico, multicultural y biodiverso.

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