
Marta Traba: a 42 años de un aterrizaje imposible
Retrato de Marta en Buenos Aires, 1970. Foto: Alberto Traba Cortesía de Fernando Zalamea y BADAC
¿Qué hubiera pasado si el siniestro aéreo en el que murió Marta Traba no hubiera tenido lugar? Esa pregunta de respuesta imposible es la semilla que germina a lo largo de este homenaje a una de las críticas de arte más aguda en pisar estas tierras.
A Marta Traba es propicio pensarla desde la historia alterna: ese delicado experimento de la imaginación que interroga el pasado desde la fragilidad de la conjetura, del ¿qué habría ocurrido si…? Este interrogante no busca rehacer los hechos, sino revelar la fuerza y las relaciones ocultas que nos han traído hasta hoy. Es desde esta incertidumbre hipotética que me acerqué por primera vez a esta intelectual argentino-colombiana.
¿Qué habría ocurrido si Marta Traba y el vuelo 011 de Avianca hubieran aterrizado en Madrid el 27 de noviembre de 1983? Más que reescribir la tragedia, la pregunta pretende pensar en la huella que han dejado las vidas interrumpidas demasiado pronto. Ese accidente, ocurrido hace 42 años este mes, apagó muchas voces, como las de Ángel Rama, Manuel Scorza, Jorge Ibargüengoitia y Marta Traba.
Crítica de arte, escritora, gestora cultural e intelectual, su pérdida también fue la de una mirada apasionada e insumisa sobre el continente. Su partida fue una afrenta contra la libertad más íntima: imaginar; aquella que, precisamente, la volvería indispensable.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













