
La crítica, un diálogo sobre la vida actual: el cometa Atlas
Manrike y Xuehka.
El cometa Atlas, denominado así por haber sido detectado como parte del Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (Atlas por su sigla en inglés), les permite a Manrike & Xuehka darse un respiro en un país (y un mundo) asolado por la guerra y el odio.
Por: Manrike y Xuehka
Hace unos días vi el cometa C/2024 G3 (Atlas), detectado por primera vez en abril de 2024 por el Sistema de Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides financiado por la Nasa. El sábado 18 de enero, al caer la tarde, el cielo sobre el embalse de Tominé estaba despejado. El sol se ocultaba. Hacía frío. Un astrónomo aficionado montó un telescopio sobre un trípode que conectó a un computador portátil. Con la ayuda de unos binoculares y una aplicación llamada Stellarium, que simula un planetario en la pantalla, comenzó a explorar el firmamento.
Al oriente, nos señaló la posición de Marte; luego nos dijo que, si mirábamos hacia arriba, veríamos brillar a Venus como una estrella, aunque no titilara; y si girábamos la cabeza un poco a la izquierda, ubicaríamos a Saturno, un discreto punto amarillo como marcado con un lápiz de color en el cielo.
“Allá está”, gritó emocionado el astrónomo, dirigiendo los binoculares hacia el sur, “ya lo veo”.
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