
Mario Mendoza y su libro ‘Vírgenes y toxicómanos’: “La enfermedad sí da una lucidez, logra abrir la conciencia”
Mario Mendoza.
El escritor Mario Mendoza presenta su nueva novela en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. La obra habla de otras dimensiones. Hay un tiempo para aferrarse a la Tierra, y otro para desear desaparecer del todo. El lanzamiento será este sábado 26 de abril, a la 1:30 de la tarde, en el auditorio José Asunción Silva.
Por: Elena Chafyrtth
¿Acaso las personas con discapacidad no tienen derecho a amar, a sentir y a ser deseadas? Esta fue la pregunta que se hizo el escritor Mario Mendoza tras ver la serie documental de Netflix Crip camp, que narra lo ocurrido en un campamento de verano para jóvenes con discapacidad en los años setenta. Lo que allí comenzó como un espacio de libertad y aceptación terminó convirtiéndose en el detonante de uno de los movimientos sociales más contestatarios en la historia de Estados Unidos en defensa de sus derechos civiles. Al finalizar el documental, Mendoza encontró el punto de partida para escribir su novela Vírgenes y toxicómanos.
En estas páginas el lector conocerá la vida de dos amigos: Martín y Matías. Ambos son hijos de padres adinerados y pertenecen a un estrato social alto, pero cargan con una grieta profunda: la discapacidad, el dolor –físico y mental– y la fragilidad. A veces se reúnen en las noches para hablar de la vida y descargar sus frustraciones. “–Al final, brother, ninguna de las dos se va a fijar en nosotros porque somos discapacitados”, dice Martín, entre risas. Matías, mirándolo fijamente, le contesta: “–Sí, es cierto. Ambas tendrán noviecitos de billete y de buena posición social. Y nosotros envejeceremos solos y rodeados de enfermeras”.
Una novela que explora las dos caras de la máquina corporal: las grietas, las cicatrices y las heridas que habitan en el cuerpo; la soledad que se experimenta al sentirse frágil y vulnerable. Y, del otro lado, el amor como una fuerza inesperada que irrumpe y lo transforma todo, devolviendo la esperanza y demostrando que ese mismo dolor puede convertirse en pulsaciones que invitan a aferrarse a la vida… o a otras esferas.
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