
¿Quién fue Maura de Caldas? La mujer que hizo del sabor del Pacífico un legado para Colombia
“Me decían '¿Hasta qué edad vas a cocinar?' Y yo decía 'Hasta que de el último suspiro'”. A sus 86 años falleció la investigadora, gestora cultural y maestra Maura de Caldas, una mujer que dedicó su vida a preservar y compartir la cocina del Pacífico colombiano.
Por: Valentina Giannini
El sábado 5 de julio de 2025 fue un día triste para el Pacífico colombiano: falleció Maura de Caldas, reconocida cocinera, maestra e investigadora. Durante más de 70 años, Caldas marcó la historia de la gastronomía y la cultura afro en el país, fue guardiana del saber ancestral y promotora del patrimonio inmaterial.

Maura Hermencia Orejuela de Caldas nació en 1938 en Guapi (Cauca), en el corazón del litoral del Pacífico. Durante sus primeros años vivió con una de sus tías, que vendía dulces en El Charco (Nariño), y con ella dio sus primeros pasos en el mundo de la cocina, aprendió a preparar dulces como suspiros, chancacas, caspiroletas y pan de coco.
Su abuela Asención, una mujer indígena, fue uno de sus mayores referentes. A pesar de sus exigencias, creció sentándose a su lado, observándola cocinar, cantar, bailar y “crear” nuevas recetas en el fogón.
“Yo recuerdo cuando mi abuela me pegaba porque hacía algún plato mal, pero yo nunca sentí rencor, mi abuela me acababa de castigar y yo ya estaba detrás de ella preguntándole nuevamente cómo se preparaba”, dijo la cocinera en una entrevista con la Alcaldía de Cali.
Docente durante más de 15 años
Además de preparar recetas que combinaban raíces africanas, indígenas y europeas, Maura de Caldas estudió pedagogía en la Universidad del Cauca y fue profesora durante 16 años.
Ejerció como docente en Cauca, Puerto Niño (Boyacá), Manizales y Valle del Cauca, y en varias entrevistas contó cómo, a pesar de estar lejos de su tierra, siempre procuró llevar consigo las recetas y los sabores ancestrales que la conectaban con su infancia.
La cocina, su verdadera pasión
A pesar de sus años como docente, en 1968 Caldas retomó la cocina como su prioridad y abrió su primer restaurante “Secretos del Mar”, ubicado al sur de Cali. Allí reivindicó y popularizó algunos platos como la piangua, el sancocho de ñato y el encocado y creó otros como el arroz endiablado.
Se esforzó para que aquellas preparaciones se convirtieran en patrimonio inmaterial de Colombia, tanto por la memoria que se conserva en su sabor, como por su importancia en la cultura de las comunidades del litoral del Pacífico.

Su legado en el Festival Petronio Álvarez
Gracias a sus esfuerzos y a su estrecha relación con el Festival Petronio Álvarez, en el año 2024 se inauguró el pabellón de ‘Cocinas Vivas’, que se convirtió en un espacio de encuentro, transmisión oral, orgullo identitario y visibilidad de las matronas del territorio.
En su primera versión participaron 200 portadores y portadoras de tradición en 58 cocinas instaladas.
Maura de Caldas fue reconocida como patrimonio vivo de Colombia y recordada por cocineras, investigadoras y activistas culturales. A sus 86 años deja un legado profundo, siendo un referente de la cocina tradicional, activista cultural, conocedora de saberes ancestrales, maestra y referente para las futuras generaciones.
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