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María José de Bustos.
María José de Bustos.
Cultura

María José de Bustos, pasión y amor por el piano y por Colombia

Radicada en Colombia desde hace 15 años, la pianista española María José de Bustos ha desarrollado una muy intensa carrera como intérprete, divulgadora musical y gestora cultural. El jueves 25 de septiembre se presenta en el Liceo Francés Louis Pasteur de Bogotá a las 7:30 de la noche.

Por: Eduardo Arias

Pianista, gestora cultural y divulgadora, María José de Bustos es una pianista española que, como dice ella, en 2010 llegó a Colombia por amor. Desde entonces ha desarrollado en el país una gran cantidad de actividades relacionadas con la música y su fomento.Este jueves 25 de septiembre se presenta en el Liceo Francés Louis Pasteur de Bogotá a las 7 30 de la noche. Su presentación forma parte del ciclo de concierto denominado Jeudis du Pasteur, que traduce Jueves del Pasteur.

María José de Bustos dice que no suele presentarse como solista: “Me fascina la música de cámara, trabajar en equipo, interpretar conjuntamente para poder dialogar, conciliar, decidir. Escuchar al otro y definir conjuntamente”. Pero los directores de esta temporada de conciertos le propusieron que se presentara. “El agradecimiento me invadió. Conozco bien la enseñanza del Liceo Francés y me produce toda mi admiración y respeto. Es un honor para mí esta invitación”, dijo.

No fue fácil para ella escoger el repertorio. Finalmente se decidió por una selección de obras cortas que muestran la historia del piano desde Francois Couperin (compositor francés del período barroco) hasta compositores contemporáneos. “Pensé en un público que asista tranquilamente a escuchar la evolución compositiva por épocas y gozarse el rato. Serán doce obras espléndidas bien actuales a pesar de ser de diferentes estilos, con una gran dosis iberoamericana. Y prometo no defraudar con la elección del repertorio”  explica.

Pianista y mucho más

María José de Bustos llegó al piano siendo niña, a los seis años de edad. “Vi en el colegio a una compañera tocando el piano. Llegué a mi casa pidiendo hacer lo mismo. De alguna manera, aquella visión me hipnotizó. Sigo teniendo esa imagen absolutamente presente”, afirma.
Mientras cursaba su carrera, cerca a la frontera con Francia, veía la televisión de ese país que, recuerda ella, todas las noches terminaba su emisión con una programación fascinante de música de cámara. “En esa época, las grabaciones eran de una gran calidad, con puestas en escena muy estudiadas, excelentes músicos y una curaduría maravillosa”.

Su trayectoria comenzó en 1984 con la Orquesta Sinfónica de Euskadi (actualmente EO), donde trabajó durante 16 años el repertorio sinfónico con piano y celesta. Recuerda también que en esas transmisiones de la televisión francesa el dúo de pianos, con diferentes solistas y obras, aparecía con frecuencia y ella lo disfrutaba embobada. “Dos instrumentos de esa potencia, solistas por naturaleza, en un diálogo sublime, me tenía cautivada. Y por suerte, a una compañera que vivía amarrada a esos programas, también. Casualmente surgió esa conversación entre las dos un día cualquiera y le apostamos a formar un dúo activo y estable que conformó el tronco de nuestras carreras”  recuerda.

Se refiere al dúo que en 1990 conformó con María José Barandiarán, denominado BbBduo. A lo largo de 25 años de carrera internacional, ellas dos difundieron y expandieron el repertorio para dos pianos no sólo como dúo sino también acompañadas de orquestas.
En 2013 realizaron ‘7 Visiones del Amén’, en el que además de pianista, ella se estrenó como productora ejecutiva. Esta propuesta escénica del dúo, junto con la compañía de danza El Colegio del Cuerpo, de Cartagena, también trajo como resultado una película. El dúo estuvo activo hasta 2015. Ella comenta que tuvo una formación muy exigente, con la cual desarrolló grandes capacidades tanto personales como profesionales. “Agradezco a la vida la posibilidad de haber trabajado en un dúo de esa categoría, que me permitió crecer exponencialmente y mostrar nuestras interpretaciones en decenas de ciudades y culturas del mundo”.

Cinco años antes se había radicado en Bogotá. En Colombia ha desarrollado diversos frentes, no sólo como música sino también con divulgadora y gestora cultural. Entre ellos, creó y dirige el programa Tentaciones, dedicado a jóvenes músicos colombianos que emite la emisora HJUT, de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Ha escrito sobre compositores colombianos para la revista Tempo y artículos sobre ópera en el diario El Espectador. Dirige el programa Caminos: cultura, música y contexto en el club El Nogal. ““No concibo emprender un proyecto o una nueva etapa sin entusiasmo. Y por suerte para mí, muchas cosas me producen esa exaltación de mi ánimo. Mi oficio me encanta en todas sus variantes y vertientes. Mi vinculación con Colombia es integral con todas sus complejidades. Amo y admiro profundamente este país sorprendente que tanto me aporta y enriquece”.

Desde su mirada mitad externa y mitad interna, ha podido apreciar el nivel de desarrollo de losa músicos colombianos. “Llevo quince años viviendo en Bogotá y he tenido la inmensa estrella de estar vinculada a gran parte de lo que se cuece a nivel académico en este país a través de instituciones, colegas o estudiantes con los que puedo debatir, escuchar y entender muy frecuentemente, e incluso en los varios jurados de los que he sido partícipe”. Lo anterior le permite manifestar que en este tiempo el despertar musical de Colombia ha sido explosivo. “El talento brota por los poros. Es algo innato en los colombianos, y con la guía y formación de espléndidos maestros, el resultado es sencillamente espectacular. Soy optimista por naturaleza, pero realmente he visto una progresión digna de admiración en estos 15 años”.
Sin embargo, considera que aún deben mejorarse algunos aspectos. Piensa que falta una creación de espacios y condiciones en todas las capitales departamentales. “Ciudades como Bogotá, Medellín o Cali, por nombrar algunas, tienen las capacidades, presupuesto y circuitos para programar y desarrollar jóvenes talentos, pero este país es inmenso, con cantidad de localidades importantes que no tienen siquiera gestores culturales que puedan aportar un trabajo interesante”.

Lo anterior le genera diversas preguntas. ¿Qué hace un joven que estudia un instrumento y se forma como músico si no tiene la posibilidad de ver un concierto en vivo, hablar con un solista que se presenta en su tierra, o asistir a una charla de ese mismo artista? ¿Dónde puede girar y foguearse si no hay rutas entre diferentes ciudades de su propio país?

“Esos nutrientes que se absorben como esponjas en los espacios de concierto son fundamentales para los estudiantes y para los oyentes en general. ¿Cómo podemos crear público donde no hay lugar para ser público? Y los brillantes graduados que siguen formándose en el exterior, ¿qué circuitos tienen en su propio país donde mostrar su virtuosismo y servir de ejemplo y espejo a las jóvenes promesas? Considero que es la gran falencia de esta tierra que termina perdiendo talentos competitivos”, concluye.

María José de Bustos
Jeudis du Pasteur
Liceo Francés Louis Paseur de Bogotá, 7 30 pm.
Carrera 8 No. 86-50.

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