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Libros infantiles FCE feria libro 2026
Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)
Cultura

FILBo 2026: tres libros ilustrados del FCE que cautivan a los niños y conmueven a los adultos

Estos libros infantiles publicados por el Fondo de Cultura Económica (FCE) también logran estremecer las emociones de los adultos. CAMBIO habló con sus autores, quienes compartieron el proceso creativo y la inspiración detrás de sus obras sobre el duelo, los cambios y el sentirse invisible en el mundo.

Por: Luis Chía

Las reflexiones más profundas y conmovedoras sobre la vida pueden encontrarse en un libro infantil y estas historias lo demuestran. En una ciudad convulsionada y llena de personas, un señor intenta, sin mucho éxito, y con todas sus fuerzas, ser visto y escuchado. En otro universo, un hombre con ramas en su cabeza convive con un ave y se enfrenta a la incomodidad, tan dolorosa como vívida, de crecer. Y, en un jardín, las flores brotan tras la pérdida de una familia. Todos los relatos, de una naturaleza entrañable, confirman que la literatura infantil es, en realidad, solo una etiqueta para obras que, en el fondo, esconden grandes lecciones.

Estas son las premisas de tres libros ilustrados que el Fondo de Cultura Económica (FCE) presentará en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), el evento de literatura más importante del país, que se realizará del 21 de abril al 4 de mayo en la capital.

En esta ocasión, el encuentro convoca a escritores, editores y lectores alrededor del lema Escucharnos es leernos, un llamado a apreciar, en medio del ruido, la calma y la quietud consigo mismo y con el otro.

Bajo la idea de que abrir un libro es abrirse también a la posibilidad de escuchar otras voces, la literatura infantil y juvenil, como es costumbre, tendrá un lugar importante durante la FILBo 2026. CAMBIO habló con tres de los autores de literatura infantil del FCE, quienes a través de sus libros conmoverán tanto a niños como adultos.

Señor Nadie, de Julián Ariza

Este libro ilustrado, de Julián Ariza, reflexiona y transmite —de forma enternecedora— las emociones de quienes no se sienten vistos o escuchados en el mundo. De forma ingeniosa, el autor lleva al extremo este sentimiento, explorando conceptos como la soledad, la tristeza y la frustración de sentirse invisible.

Ilustraciones de ‘Señor Nadie’
Ilustraciones de ‘Señor Nadie’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

La historia sigue a un hombre, el Señor Nadie, quien intenta de todas las formas posibles ser visto. Ni las maromas, los disfraces o los juegos son suficientes para llamar la atención de las personas de la ciudad. Aunque la frustración aparece de forma recurrente en su camino, este anciano, junto a su flor Dalila, nunca pierde la esperanza de que se fijen en él.

De acuerdo con el autor bogotano, este personaje nació hace siete años, cuando de camino a su casa en bus vio, a través de la ventana, cómo en una de las paradas había un grupo de gente hablando. Junto a ellos estaba una persona intentando ser parte de la conversación, pero no lo lograba. “Desde ahí empezó a darme vueltas en la cabeza la idea de alguien que quiere pertenecer a algo, pero los demás no lo dejan. Ahí fue cuando tomó forma este personaje del Señor Nadie y su historia”, cuenta Ariza.

En el Señor Nadie, Julián aterriza en palabras e ilustraciones la sensación de sentirse invisible. Para el autor, se trata de un sentir que todos, al menos una vez en la vida, han tenido: “Sin importar lo que hagamos, sentimos que los demás no nos ven o no nos escuchan. Quise jugar con la exageración y pensé en qué pasaría si llevaba ese sentimiento al extremo. ¿Qué pasa si en toda su vida nadie lo ha podido ver ni oír? ¿Qué cosas haría para llamar la atención? ¿Cómo puede sobrevivir alguien sin contacto con los demás? ¿En qué momento se puede quebrar? ¿Qué hace que tenga fuerza para levantarse todos los días y aún tenga esperanza?”.

Ilustraciones de ‘Señor Nadie’ INTERNA 2
Ilustraciones de ‘Señor Nadie’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

Con una técnica de acuarelas y una paleta de colores fríos con algunos destellos de rosado que iluminan el camino del personaje, las imágenes en este libro tienen vida propia. Los trazos acompañan el camino del anciano, quien, a pesar de los tropiezos, jamás pierde la ilusión de que lo noten. “Para mí era muy importante que las ilustraciones transmitieran esta sensación de nostalgia y soledad con la que vive el Señor Nadie cada día”, explica Ariza.

Precisamente ahí está la magia del Señor Nadie. Esta no es una obra exclusiva para niños: es un recordatorio de no perder la esperanza. En palabras de Julián, “si alguien conecta con la historia del libro, tiene que saber que no está solo y que siempre habrá alguien en el mundo dispuesto a verlo y a escucharlo”.

Julián Ariza, autor de ‘Señor Nadie’. |
Julián Ariza, autor de ‘Señor Nadie’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

Ariza presentará esta obra el domingo 26 de abril a la 1:00 p. m. en el auditorio María Mercedes Carranza.

Crecer, de Gabriela Otálora

Un hombre con ramas en su cabeza y una pequeña ave que se anida en él viven juntos. Comparten sus días, sus rutinas y sus aventuras. Son casi inseparables hasta que un día la distancia se interpone entre ambos. Las ramas que crecen y crecen no solo imponen una lejanía física: abren una grieta que parece irreparable. Crecer puede ser doloroso, incómodo y hasta triste. Sin embargo, ambos logran demostrar que siempre habrá nuevas formas de seguirlo haciendo.  

Portada de ‘Crecer’
Portada de ‘Crecer’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

Con esta idea, la bogotana Gabriela Otálora creó Crecer, un libro ilustrado sobre la amistad, el amor, los cambios y el impacto del paso del tiempo. De forma creativa y sensible, construye un universo que conmueve, abraza y acompaña a quienes han sentido en los hombros el peso de crecer, lo que, según la autora, es un tema que nos toca a todos. “Lo pensé como un libro que podría llegarle a cualquier persona sin importar la edad. Crecer y cambiar es algo a lo que nos enfrentamos día a día”, asegura.

El hombre con ramas en su cabeza y su pequeño pájaro se convierten en los portadores de una lección que, sin duda, dialoga con niños y adultos: aunque cueste y duela, crecer es estar vivo.

Proceso de creación de ‘Crecer’.
Proceso de creación de ‘Crecer’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

“Sobre la relación del protagonista con el pajarito que lo acompaña, lo veía como un compañero, un amigo, casi una parte de sí mismo, que siempre ha estado a su lado. Él asumía que siempre estaría allí, pero al verse enfrentado a cambios —por el crecimiento de las ramas de su amigo— se da cuenta de que esto podría no ser así”, detalla la diseñadora gráfica.

Según Gabriela, la invitación de estos dos personajes es a reflexionar sobre cómo nos relacionamos con los demás: “Los cambios no solo nos afectan individualmente, sino también a los que nos rodean y nos acompañan; algunos quizá se van en el proceso, pero otros deciden seguir a nuestro lado”.

Otálora presentará Crecer el domingo 26 de abril a la 1:00 p. m. en el auditorio María Mercedes Carranza.

No me pises las flores, de Verónica Cardona López

El dolor de un duelo, al igual que las raíces, crece en diferentes direcciones. Cuando una familia es tocada por la pérdida se enfrenta al dilema de reconstruirse en medio del dolor. Con una sensibilidad honda, bella y conmovedora, la diseñadora gráfica Verónica Cardona López profundiza en las emociones que vienen con el desconsuelo de perder a alguien.

Portada de ‘No me pises las flores’
Portada de ‘No me pises las flores’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

Este libro álbum nació en la intimidad de la cotidianidad y de la experiencia personal de la autora. Tras la muerte de su madre, Verónica encontró en la escritura un vehículo para transitar su duelo. Anotó frases, ideas y sus sensaciones en papeles sueltos hasta que, de forma espontánea, empezaron a aparecer los textos del libro.

“La inspiración del libro surge directamente de la experiencia emocional, de esos picos en los que el lenguaje se vuelve una forma de sostener lo que resulta difícil de nombrar. La construcción del libro álbum fue un proceso largo, de más de cuatro años, que se desarrolló en paralelo a mi propio proceso de duelo. A lo largo de ese tiempo fui atravesando distintas emociones —la rabia, la tristeza, la aceptación— que no ocurren de forma lineal, sino que se entrelazan y se repiten. Hay momentos en los que parece que se avanza, y otros en los que se regresa al inicio”, revela la autora.

Portada de ‘No me pises las flores’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)
Portada de ‘No me pises las flores’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

El jardín aparece en esta obra como el escenario principal para narrar y hacer visible el dolor. Esa decisión también fue personal y simbólica para Verónica pues era el espacio que compartía con su mamá. “El jardín me ofrecía una metáfora muy potente para hablar de las relaciones humanas: así como un jardín, los vínculos requieren cuidado, atención y tiempo. Regar, podar, sembrar, esperar… todas estas acciones que hacen parte del cuidado de un jardín dialogan con la forma en que sostenemos y habitamos nuestras relaciones. A través de esta metáfora, pude construir un relato en el que el duelo no solo se experimenta como pérdida, sino también como un proceso vivo, en transformación constante”, explica.

No me pises las flores tiene un mensaje poderoso: aunque es difícil, soltar y dejar ir también es florecer. Esto interpela no solo a los niños, sino también a los adultos, porque el duelo es una experiencia que atraviesa al ser humano toda la vida.

Así lo manifiesta Verónica Cardona: “En mi experiencia, el florecimiento y el renacer aparecen en el momento en que dejamos de resistirnos a esa realidad, cuando dejamos de intentar recuperar o sostener aquello que ya no es. Soltar —y, sobre todo, soltar el dolor— abre la posibilidad de transformarnos. Esa es, en el fondo, la invitación del libro: entender el duelo no solo como una pérdida, sino también como un proceso que, aunque difícil, puede dar lugar a nuevas formas de vida”.

Verónica Cardona López, autora de ‘No me pises las flores’.
Verónica Cardona López, autora de ‘No me pises las flores’. | Crédito: Fondo de Cultura Económica (FCE)

Verónica Cardona presentará No me pises las flores el domingo 26 de abril a las 11:30 a. m. en la sala Madre Josefa del Castillo.

Además de estas tres obras, el FCE Colombia presentará durante la FILBo 2026 un amplio catálogo que incluye novedades editoriales para todos los públicos. No se pierda una selección de lujo de 19 autoras y autores nacionales e internacionales, con una programación que incluye charlas, presentaciones y encuentros con lectores alrededor de la memoria, la poesía, la historia y la reflexión contemporánea.

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