
Los pasos del libro. Conversación con Salomé Cohen, Camila Rocca y Diego Garzón sobre el oficio de editar (parte II)
Los editores Salomé Cohen, Camila Rocca y Diego Garzón. Créditos: archivo particular
Escritoras, ilustradores, impresores, editoras, libreros y lectoras conversan con Amalia Tapiero sobre una pregunta nuclear: ¿Qué significa crear un libro en Colombia? En la segunda parte de la cuarta entrega de nuestro especial de la FILBo 2026 respondieron el editor Diego Garzón y las editoras Salomé Cohen y Camila Rocca.
Bienvenidos de vuelta. Esta es la continuación de la entrevista con Salomé Cohen, editora en Penguin Random House, Camila Rocca, directora de proyectos editoriales de Taller de Edición Rocca y Diego Garzón, gerente de no ficción de Planeta.
La importancia de la ficción aquí y ahora
Camila reivindica la ficción como forma de sostenerse en la intemperie, entre tanta urgencia. A veces debe “mirar otros mundos posibles”, dice, incluso si también son devastadores, porque ahí se abre una distancia que le permite respirar. Habla de la lectura como “un ancla”, un lugar desde el que tomar aire y, de algún modo, resistir y pausar sin dejar de habitar la realidad. Aunque reconoce que puede sonar “romántica”, se defiende con convicción: en la ficción también hay una forma de cuidado, una manera de seguir sin quebrarse.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
FILBo: el acontecimiento del libro en Colombia
Camila señala que la FILBo ha sido un espacio clave de conversación para el sector editorial independiente, aunque aún enfrenta retos importantes. Por eso, explica, ha sido necesario abrir camino y fortalecer iniciativas como la Cámara Colombiana de la Edición Independiente. Para ella, el objetivo no es “pelear”, sino propiciar un diálogo más amplio y un trabajo más cercano entre este evento y las editoriales independientes.
Por su parte, Diego destaca que la FILBo es un espacio clave para el sector editorial, tanto en ventas como en visibilidad. Para Planeta, dice, representa una parte importante del presupuesto, lo que explica la inversión en múltiples stands y eventos. Más allá de lo comercial, subraya su valor como lugar de encuentro entre autores y lectores, en charlas y conversaciones que también impulsan la compra de libros.
Salomé ve la FILBo como un momento clave del medio: un espacio valioso donde muchos lectores que no tienen fácil acceso a librerías pueden encontrarse con los libros, los autores y el mundo editorial. En ese sentido, la entiende como un síntoma de la falta de librerías fuera de los centros urbanos. También dice que es positivamente “abrumadora” en su magnitud e intensidad. Destaca su programación y el valor del encuentro en vivo de ideas y conversaciones, así como los fellows, una iniciativa creciente que —aún perfectible en su enfoque y pertinencia— conecta el sector librero local con editores internacionales.
Próximamente, para cerrar nuestro especial de FILBo, la siguiente entrega: una conversación con quienes hacen posible la impresión, ese momento en que todo el proceso editorial toma forma en papel.
Lea los comentarios













