
¿Cómo sería el traslado de la deuda de Air-e a Gecelca? El plan que baraja el Gobierno
El plan del Ejecutivo busca cerrar la operación de la intervenida Air-e y que la estatal Gecelca asuma la prestación del servicio de energía en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Por: Juan David Cano
El Gobierno del presidente Gustavo Petro considera que la liquidación de Air-e es inevitable. Tras un año de intervención estatal, la empresa sigue acumulando deudas —que se estiman en 3,6 billones de pesos, según la Comisión Accidental de Seguimiento a la intervención de Air-e— y no ha logrado mejorar la calidad ni la cobertura del servicio en Atlántico, Magdalena y La Guajira.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, fue claro la semana pasada: Air-e no volverá a sus antiguos dueños y es urgente una solución estructural. En respuesta, desde el Gobierno se estudia un plan que busca que la estatal Gecelca asuma la operación eléctrica de la región.

El corazón del plan: transferir deuda y activos
El mecanismo planteado por el Gobierno consiste en liquidar a Air-e bajo el artículo 293 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, que permite la liquidación forzosa administrativa. Una vez liquidada, sus activos y pasivos se transferirían a Gecelca “a costo cero”, es decir, sin pago directo entre empresas.
Así, Gecelca no solo se haría cargo de la infraestructura, redes y personal, sino también de las obligaciones pendientes con proveedores, generadores y transmisores de energía. Esta fórmula evita que el Estado tenga que negociar por separado cada deuda y concentra la responsabilidad en una entidad pública que, además de generar energía, asumiría la distribución y comercialización en los tres departamentos.

Un salvavidas financiero para una herencia compleja
El traslado de pasivos no basta para estabilizar el servicio. Por ello, el plan del Gobierno incluye gestionar un crédito respaldado por la Nación de hasta 2,7 billones de pesos, destinado a cubrir inversiones en infraestructura y capital de trabajo de la nueva operación.
Adicionalmente, el Gobierno plantea que Gecelca recibiría una inyección de capital por 1,7 billones, de los cuales 800.000 millones provendrían del Fondo Empresarial de la Superservicios. Este esquema permitiría sostener la operación mientras se recupera la confianza de los proveedores y se mejora el recaudo.

A pesar de esto, la deuda que Gecelca heredaría proviene de años de problemas de gestión y bajo recaudo. Aunque Air-e factura a 1,37 millones de usuarios, apenas 757.000 pagan, lo que genera pérdidas mensuales cercanas a 185.000 millones de pesos.
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