
El imperio del helado: Nutresa quiere todo el ‘tilín tilín’
Nutresa, el dueño de Crem Helado, está a la espera de que la SIC le dé el visto bueno para poder comprar a Mimo’s, un negocio millonario que podría cambiar el mercado de los helados en Colombia. ¿Qué está pasando con el emporio de los helados colombianos?
“¡Helados, helados, helados… Paletas, conos!”… El ‘tilín tilín’ de pequeñas campanas y la voz del vendedor han amenizado por años el ambiente de cualquier parque de Colombia. Un carrito de helados de tres ruedas se pasea al ritmo de una versión de Para Elisa, la sinfonía de Beethoven, que sale de un pequeño radio. Los niños corren, meten la mitad de la cabeza en la nevera y escogen su helado favorito. En las tiendas y droguerías de barrio, con el congelador afuera, los tenderos aprovechan que todo aquel que pasa, sea grande o chico, se fija en la vitrina, y si tienen suerte, desliza la tapa y toma un helado.
Las ventas de este alimento mueven al año en Colombia 562,9 millones de dólares, unos 2,2 billones de pesos. Y en ese negocio hay un rey indiscutible: Crem Helado, una marca que por años ha acompañado a los colombianos y hoy es propiedad del Grupo Nutresa. Según cifras de Euromonitor -multinacional dedicada a medir y analizar datos de diferentes mercados en todo el mundo-, el 42 por ciento del negocio de helados en Colombia lo tiene Nutresa, que también es dueño de la cadena de restaurantes El Corral y su línea de heladería.
Pero el conglomerado de alimentos va por más. El pasado viernes 8 de agosto, a las 11:50 p.m., se publicó ante la Superintendencia Financiera un anuncio sobre la suscripción de un contrato de compraventa entre Grupo Nutresa y Productora y Comercializadora de Alimentos (PCA), sociedad detrás de la marca Mimo’s.

Las empresas informaron que Nutresa planea adquirir el 100 por ciento de las acciones de la cadena de heladerías. Sin embargo, para hacer esa compra se necesita la autorización de integración empresarial por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).
La transacción está valorada en alrededor de 50.000 millones de pesos y fortalecería el papel de Nutresa en el mundo de los helados colombianos, en el que ya es líder con marcas como Cream Helado, Polet, Aloha, Bocato, Tosh, Jet y Drácula, la paleta de temporada que por estos días ya se ve nuevamente en el país.
El negocio es bueno y por eso los inversionistas empezaron a moverse rápido. Cuatro días después de la notificación ante la Superfinanciera, el presidente de la junta directiva del Grupo Nutresa, Gabriel Gilinski, heredero del magnate Jaime Gilinski, tocó las puertas de la superintendente Cielo Rusinque en la SIC. Llegó con un grupo de asesores, se sentaron en una sala de juntas, y Gilinski le habló del interés en las heladerías y su plan de adquisición.
La superintendente hizo público su encuentro. “Escuchamos con atención su visión del mercado relevante y el impacto que tendría la operación. De nuestro lado, reiteramos nuestro compromiso con el respeto de las garantías empresariales a través de un análisis imparcial que tenga en cuenta el equilibrio, la eficiencia, el acceso democrático de todos los agentes económicos del mercado y el respeto de los derechos de los consumidores”, dijo en sus redes sociales.
Nos reunimos con el presidente de la junta directiva del grupo Nutresa, Gabriel Gilinski, quien en compañía de su equipo de asesores presentó al Despacho de la Superintendencia su proyecto de adquisición de la heladería Mimos. Escuchamos con atención su visión del mercado… pic.twitter.com/KJ1d0SRQMj
— Cielo Rusinque Urrego🇨🇴🇫🇷 (@cielo_rusinque) August 12, 2025
Sin embargo, una fuente conocedora del caso, que prefirió no ser citada, asegura que este proceso de compra acarrea un riesgo de concentración que podría terminar afectando a los consumidores. Su argumento es que tanto Crem Helado como Mimo’s compiten en el mismo mercado, y su integración podría aumentar el poder de las dos marcas juntas, se reducirían los competidores en una industria altamente concentrada, tendrían más poder sobre los precios, los canales de distribución y podrían influir también en la variedad de productos.
Una historia de fusiones y adquisiciones
En la década de los cincuenta, un estadounidense radicado en Colombia, Horace Day, fundó los primeros puntos de venta de Crem Helado. El negocio se consolidó con los años y se convirtió en una heladería muy popular, y durante medio siglo logró consolidarse como uno de los grandes del mercado nacional.
Por su parte, la historia de Nutresa ha estado marcada por la creación de marcas emblemáticas en la mesa de los colombianos, como Sello Rojo, pero también por la integración con otras empresas del sector de alimentos.
Su origen se remonta a 1920, cuando se constituyó en Medellín la Compañía Nacional de Chocolates. Unos años después, la empresa compró una participación en otra compañía antioqueña, Galletas Noel, y así nació un lucrativo negocio de alimentos que fue creciendo durante años en Colombia.
En 2006, la Nacional de Chocolates, que tiene negocios que van desde panadería, cárnicos y confitería, hasta café, pastas, y claramente, helados, anunció la compra de Crem Helado.
En 2009, la compañía adquirió una empresa mexicana de alimentos, Nutresa, y dos años más tarde decidieron adoptar ese nombre para todo el grupo empresarial, que también operaba ya en otros países de la región como Perú, Costa Rica y Panamá.
Por eso no sorprende la propuesta que ahora Nutresa le hace a Mimo’s, otra empresa con una trayectoria notable en Colombia. Los populares puestos de helados amarillos nacieron en 1971 en Medellín, y sus helados de crema cubiertos de chocolate son el mayor distintivo de la compañía que cuenta con alrededor de 200 puntos franquiciados a lo largo del país.

La propuesta de Nutresa
El 12 de agosto, el mismo día que Gilinski visitó el despacho de la Superintendente, Grupo Nutresa presentó ante la SIC una solicitud de preevaluación para el negocio.
Productora y Comercializadora de Alimentos (PCA), sociedad detrás de la marca Mimo’s, hoy es propiedad de otro grupo empresarial, Inmaculada Guadalupe y Amigos S.A.S. (IGA), sociedad con participaciones en otras marcas reconocidas como Kokoriko y Andrés Carne de Res. Es decir, el negocio sería entre Nutresa e IGA y, de concretarse la operación, PCA pasaría a formar parte del grupo empresarial de Nutresa.
El 15 de agosto, la SIC inició la fase de preevaluación publicando el anuncio de la operación, lo que permitió a terceros presentar comentarios u observaciones. Esa ventana para observaciones se cerró el 1° de septiembre y actualmente la SIC está evaluando la solicitud dentro de los 30 días hábiles previstos para esta etapa preliminar. Sin embargo, la entidad le aclaró a este medio que puede formular requerimientos de información a las empresas y eso podría extender el tiempo.
CAMBIO consultó a la SIC por el avance del proceso y la entidad aclaró que cuando se cumpla el plazo previsto decidirá si autoriza la operación o si, por el contrario, inicia una segunda fase para adelantar un estudio de fondo sobre la integración proyectada.
La SIC aclaró que en el análisis técnico y económico de este tipo de procedimientos se evalúa, entre otros aspectos, el comportamiento de las empresas involucradas y de sus competidores. Ahí hay un concepto clave que debe definir la SIC: el mercado relevante. Se trata del conjunto de bienes, servicios y el área en el que compiten las empresas. Con base en ello, examina cómo la integración podría impactar variables como el precio, la calidad, la variedad, la innovación o el servicio.
“Una vez realizados estos estudios, la entidad podrá autorizar la operación, autorizarla con condiciones o, si identifica riesgos significativos para la competencia, objetarla. El fin es garantizar decisiones objetivas y fundamentadas que preserven la libre competencia y el funcionamiento eficiente de los mercados”, le dijo la Superintendencia a este medio.
CAMBIO accedió al documento que elaboró la Superintendencia en el que se explica la solicitud de Nutresa. Allí se exponen los argumentos que presentó para el negocio el abogado del grupo, Mauricio Jaramillo Campuzano.

Jaramillo aclaró que aunque PCA entraría a formar parte de Nutresa, mantendría “su personalidad jurídica independiente” y que las operaciones se complementarían. Según el apoderado de Nutresa, las eficiencias que resultarían del negocio terminarían beneficiando a los consumidores.
En dicho documento, Grupo Nutresa reconoce que tienen participaciones “superiores al 20 por ciento” en ciertos segmentos (Euromonitor reporta más de un 40 por ciento) y asegura que “la estructura competitiva de estos mercados no se verá alterada prácticamente de ninguna manera”.
En diferentes resoluciones y documentos, la SIC ha reconocido la existencia de cuatro mercados de helados. Están los helados de impulso, que se venden en tiendas supermercados y otros establecimientos de conveniencia, los cuales se dividen en dos mercados: a base de agua, como las paletas y los granizados; y los helados a base de crema. Estos configuran los primeros dos mercados. Pero también está el mercado de los para llevar a casa y el de los institucionales, que se venden en grandes volúmenes.
En su argumento, Nutresa le solicitó a la SIC definir un nuevo mercado: los helados de consumo inmediato. Este abarcaría establecimientos especializados como heladerías, puntos de venta propios y franquicias donde los consumidores “adquieren y consumen helados directamente en el punto de venta”.
Nutresa reconoce que los otros mercados tienen un alcance nacional, pero en este nuevo le propone a la SIC que el carácter geográfico del mercado sea local, pues este tipo de negocios dependen del flujo de clientes que haya en las instalaciones, lo que se limita por los desplazamientos de las personas, la accesibilidad y la ubicación de los competidores cercanos. Según la empresa, en este nuevo mercado, los radios de cobertura serían limitados.
La solicitud de Nutresa podría entenderse como un intento de encontrar un nuevo mercado en el que estarían compitiendo con un producto diferente y con una definición geográfica distinta, que son los elementos que tiene en cuenta la SIC para determinar un mercado relevante. La empresa reconoce que en este mercado tendría otros competidores, como McDonald’s, Burger King, KFC, Popsy, Crepes & Waffles y Orso Heladería.
En el documento, Nutresa concluye que esta transacción proyectada “no generará efectos adversos en la competencia de los mercados de helados en Colombia”, y que a pesar de sus participaciones en ciertos segmentos, la estructura competitiva de los mercados no se vería alternada de manera significativa y los aumentos en las participaciones de mercado serían “marginales” en todos los segmentos.
Los riesgos de la integración
Mientras la SIC toma una decisión, la fuente con conocimiento del sector que le habló a este medio cuestiona, en principio, la concentración del negocio de los helados. Asegura que, si se suma Mimo’s al negocio, podrían quedar con más del 50 por ciento del mercado de helados en el país.
Asegura, citando datos de Euromonitor y de la industria, que la participación de Nutresa podría estar entre 42 y 44,3 por ciento del mercado. Y dice que Mimo's aporta entre 3,1 y 5,8 por ciento del mercado. Si las cifras máximas de la fuente son correctas, con la compra, Nutresa quedaría con el 50,1 por ciento.
CAMBIO consultó a Euromonitor por las cifras de participación de Nutresa y Mimo's. Según esa firma, Nutresa tiene el 42,3 por ciento. Sobre Mimo's no ha entregado datos hasta la publicación de este texto.
“Lo importante de la competencia es saber dónde está y cómo funciona el mercado. Una cosa es ser vivo y otra querer ser avión. Esto no es un crecimiento orgánico, sino que están utilizando prácticas para quedarse artificialmente con el negocio”, dijo la fuente.
Según la SIC, en Colombia la posición de dominio “es una cualidad legítima de las empresas que se da como resultado de un proceso de sana competencia, en la cual la compañía tiene la capacidad de determinar las condiciones del mercado en el que participa”.
Sin embargo, aclara la misma entidad, si dicha posición se emplea de manera abusiva con el fin de excluir a sus competidores o explotar al consumidor, se configura un comportamiento anticompetitivo que se denomina abuso de posición de dominio, y puede ser investigado por las autoridades.
El exsuperintendente de Industria y Comercio, Emilio Archila, explica que según la ley colombiana no es algo malo que una empresa llegue a tener una posición dominante, compitiendo, participando del mercado y atendiendo a sus consumidores. “Lo que sí sucede es que a quien tiene una posición dominante se le imponen unas obligaciones adicionales para que, básicamente, se comporte neutralmente”, explicó.
El experto agrega, sin embargo, que en el país sí existe el control de integraciones. “Si bien no preocupa que alguien llegue a tener una posición dominante, sí está prohibido que mediante fusiones y adquisiciones llegue a tenerla”, aclara.
CAMBIO consultó a Nutresa y a Mimo’s sobre la transacción, pero las empresas expresaron que prefieren respetar el proceso de la SIC y no dar declaraciones hasta el pronunciamiento de la entidad.
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