
“Empobrece al ciudadano”: pequeñas hidroeléctricas advierten que nuevo gravamen del 2% pone en riesgo la seguridad energética
Mediante la emergencia económica, el Gobierno de Gustavo Petro impuso una contribución adicional sobre las ventas brutas de energía a generadoras hidroeléctricas y térmicas. Las pequeñas centrales hidroeléctricas, que operan sin embalse, afirman que los ha afectado de manera desproporcionada.
Por: Juan David Cano
El pasado 11 de febrero, el Gobierno Nacional declaró el estado de emergencia económica, social y ecológica en ocho departamentos por la crisis climática en el norte del país. Como parte de esa decisión, expidió varios decretos, entre ellos el 0177, que estableció una contribución adicional del 2 por ciento sobre las ventas brutas de energía para generadoras hidroeléctricas y térmicas.
Aunque el Ejecutivo aseguró que no se trata de un impuesto nuevo sino de una ampliación transitoria de las transferencias del sector eléctrico, la medida elevó los aportes de las hidroeléctricas del 6 al 8 por ciento. El problema, según le dijeron las empresas a CAMBIO, es que el decreto también metió en el mismo saco a las pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH), esas que no tienen embalse, que no acumulan agua, que la aprovechan a filo de corriente y que no tienen los mismos márgenes de los grandes competidores del sector.

Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













