
Saray Robayo, Emilio Tapia y la relación que puso en riesgo el patrimonio de la congresista
Saray Robayo, representante a la Cámara, y Emilio Tapia, contratista condenado. Fotoilustración: Yamith Mariño-CAMBIO.
La representante a la Cámara por el Partido de la U le entregó a la justicia las pruebas con las que pretende desvirtuar la tesis de la Fiscalía sobre la existencia de una sociedad patrimonial con el condenado contratista.
Por: Ana María Cuesta
En 2018, Saray Robayo Bechara participó en el Concurso Nacional de Belleza. Años después llegó a la Cámara de Representantes con una de las votaciones más altas del Partido de la U en Córdoba. Hoy su nombre aparece en un proceso de extinción de dominio relacionado con el caso Centros Poblados y con su relación sentimental con el condenado contratista Emilio Tapia.
La Fiscalía dictó medidas cautelares contra cinco bienes de Saray Robayo en medio del proceso que persigue el patrimonio relacionado con el caso Centros Poblados, el contrato por un billón de pesos para llevar internet a escuelas rurales del país que el Ministerio TIC del gobierno de Iván Duque le adjudicó en 2020 a una unión temporal que Tapia controlaba en la sombra.
CAMBIO revela en esta historia los detalles de la defensa jurídica con la que Robayo intenta proteger sus inmuebles en un proceso en el que la vinculan exclusivamente por su relación sentimental con el contratista Emilio Tapia. Una defensa que, además, terminó exponiendo ante la justicia aspectos de la antigua relación de la congresista con el exembajador y hoy ministro del Interior, Armando Benedetti.
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