El excandidato presidencial Rodolfo Hernández fuera de deshonesto, vago y descarado, también resultó pirómano y gordofóbico. Y su matoneo le podría salir caro a él, pero también a los santandereanos. Me explico.
Esta semana se conoció que el exalcalde tendrá que pagar 45 millones de pesos en compensación por insultar a los bomberos de Bucaramanga. Y como el que juega con el fuego puede salir quemado, los insultos a los bomberos podrían terminar siendo un quemón de miles de millones de pesos.
Empecemos.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













