
Muchos colombianos han olvidado este grupo de muchachos que cansados de un Gobierno opresor e ineficiente, toman la decisión de salir a las calles a protestar, sin importar que implique poner en riesgo sus vidas: la primera línea. Estos jóvenes lograron movilizar miles de colombianos tanto dentro del territorio nacional como en el extranjero, paradójicamente, aunque sus protestas eran en defensa incluso de aquellos que los han marginado por años, hoy son perseguidos políticos.

Nuestra clase política aprovechó esta “moda” de las “primeras líneas” para succionar todo aquello que les sirviera para fortalecer sus intereses políticos. ¿Hasta dónde se podían usar? Varios integrantes del Partido Verde, e incluso del Pacto Histórico se apropiaron de la rebautizada estación de TransMilenio Portal Resistencia como sede de campaña, y a través de fotos, videos y promesas politiqueras, sacaron provecho de la coyuntura. Para luego dar un salto a sus camionetas blindadas de la UNP. Eso sí, con el objetivo cumplido: potencializar un “trabajo social” y comunicar una supuesta conciencia de clases, que les permitiera ganar réditos políticos en nombre de esa misma primera línea.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













