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Weildler Guerra
Puntos de vista

Bestias, bichos, brutos

No pasan muchos días en Colombia sin que en los medios se registren casos de maltrato animal. Estos son cada vez más alarmantes por su inusitada crueldad. Un hombre le dio 14 machetazos a una yegua en un pueblo de Cundinamarca, una adolescente en Montería compartió el consumo de sustancias alucinógenas con su perro, una profesora en Jericó, Antioquia, dio muerte a patadas en presencia de sus alumnos a un pequeño can llamado Tony, que frecuentaba los salones de clase y era considerado amistoso por los niños. A ello se suman los abusos de años anteriores como el perro que fue arrojado por unos soldados en Nariño a un precipicio mientras filmaban este hecho con un celular.

Para muchas personas los animales no tienen derechos y son vistos como simples artefactos vivientes. Lo animal representa la suma de las carencias de aquellos atributos que se consideran exclusivos de los humanos. Comúnmente el animal salvaje es percibido como un autómata carente de capacidad de acción, inteligencia, lenguaje y conciencia. Los vemos como un lado oscuro de nuestra humanidad que nos habita y puede inducirnos al crimen. En contraste, las mascotas son vistas por algunos humanos como una especie de cosas animadas, graciosas y ornamentales que sirven para la compañía, la diversión, o para traer buena suerte y que pueden asimilarse a objetos coleccionables como los relojes o los talismanes y, de hecho, este último término fue el sentido original de la palabra mascota. Al considerar a los animales como simples objetos que nos pertenecen los abusos hacia ellos tienden a minimizarse y a ser considerados como una ofensa menor contra una propiedad.

El abuso animal no solo es de carácter físico sino psicológico y emocional. El maltrato animal está relacionado por los expertos con la violencia entre humanos. Algunos estudiosos de la llamada criminología verde como Piers Bierne consideran que en aquellos grupos familiares en donde existe violencia intrafamiliar, como la de género, es probable que también se registren abusos contra los animales y que los niños reproduzcan este comportamiento contra otros seres humanos y no humanos.

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