Ir al contenido principal
Velia Vidal
Puntos de vista

Afluentes

Viajé otra vez por el San Juan y el Atrato, ahora desde una sala de estudio en Pitt Rivers, el museo de historia natural de la Universidad de Oxford. Foto tras foto, anotación tras anotación, página por página del diario toqué el río, aprecié la selva, vi el Pacífico cuando el San Juan se hace salado y me encontré con el Atrato viniendo desde Cartagena. Los archivos de Donald Tayler y Brian Moser me permitieron ver mi tierra a través de sus ojos, desde un lugar y un tiempo distantes. Un encuentro que me hizo volver a mis preguntas recurrentes sobre el modo como se narra al otro; en especial, sobre el modo como viajeros, visitantes, investigadores y escritores de distintas proveniencias y en diversos momentos nos han narrado a los afros y más específicamente los chocoanos, afros e indígenas.

El Chocó ha sido un lugar atractivo para quienes aman lo desconocido, las aventuras, para los que tienen afán de sentirse descubridores o los llena el deseo de registrar, antes que otros, lo que creen que no se ha contado. Viajeros que, fieles a lo que han aprendido en sus centros académicos, documentan lo que ven para luego mostrárselo al mundo; viajeros que con frecuencia describen a esos otros que se encuentran como extraños o exóticos.

A finales de los años cincuenta y principio de los sesenta, en distintos momentos, viajaron al Chocó el pintor alemán Guillermo Wiedemann, la galerista alemana Godula Buchholz, su amiga Ann Osborn, el poeta santandereano Eduardo Cote Lamus y los etnomusicólogos ingleses Brian Moser y Donald Tayler. Todos dejaron registro de sus visitas: fotografías, pinturas, diarios de viaje y documentales que, por esas cosas curiosas de la vida, yo he podido conocer y estudiar, aunque estén en lugares dispersos y bajo la custodia de instituciones completamente diferentes. Navegar por estos registros no solo me ha permitido un viaje de vuelta a lo que soy, como ayer y antier en Oxford, sino la identificación de muchos matices en el modo en que somos y hemos sido narrados.

Regístrate para seguir leyendo

Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales