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Paola Herrera
Puntos de vista

Los ‘juegos del hambre’

Un millón de estudiantes en Colombia no están recibiendo hoy su plan de alimentación escolar por culpa de la corrupción, la mala gestión y la falta de capacidad de los entes territoriales para cumplirles a los menores.

Tristemente en este país los niños siempre son los que terminan siendo víctimas de quienes aprovechan cualquier oportunidad para apropiarse de los recursos públicos. Los corruptos se han quedado con la plata del internet para las escuelas rurales y no se sonrojan al pretender también llenarse los bolsillos con la alimentación de los jóvenes.

El Programa de Alimentación Escolar (PAE) se ha caracterizado siempre por su mala ejecución. Hoy, después de la pandemia y cuando los estudiantes ya cumplen dos meses de haber reiniciado sus clases presenciales, la Contraloría pone en evidencia que hay once entidades territoriales en donde no se ha empezado a ejecutar. Los niños llegan a la casa sin comer porque las alcaldías no son capaces de contratar.

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