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Mariana Garcés
Puntos de vista

Estaba cantado

Se les dijo y se les advirtió. Y los congresistas lo sabían. Más pudo el afán burocrático con fines electorales que el respeto a la Constitución y a nuestro ordenamiento jurídico. En el control de constitucionalidad, por ocho votos a uno, la Corte declaró inexequible el artículo 124 de la Ley 2159 de 2021 mediante la cual se reformó la Ley de Garantías. Las razones esgrimidas por la Corte Constitucional fueron contundentes: se cae por “violar flagrantemente la reserva de ley estatutaria y el principio de unidad de materia”.

La Ley de Garantías impone restricciones para prevenir los abusos de quien ejerce el poder y busca propiciar igualdad de condiciones para aquellos que participan en los procesos electorales, promoviendo el ejercicio transparente en el gasto público y evitando la contratación directa y la celebración de convenios interadministrativos. Estos convenios interadministrativos son una fórmula para trasladar recursos de la Nación a las entidades territoriales. Nada más tentador para un Gobierno en ejercicio que realizar contratos de prestación de servicios u obras para engrosar el caudal electoral buscando que ese “favor” se le pague con el voto para el candidato que el contratante apoye o sugiera. Esto sucedió antes de las elecciones para el Congreso de la República.

Estas restricciones operan cuatro meses antes de la fecha en que se llevan a cabo las elecciones; el gobierno Duque, que se rasga las vestiduras diciendo que es el mayor defensor de los derechos constitucionales y además vende a su candidato Federico Gutiérrez como la única opción para preservar el orden constitucional, accedió a que le colgaran este mico a la ley anual de presupuesto en el pliego de modificaciones y ponencia para primer debate. El asunto se discutió y aprobó en las comisiones económicas, es decir en las terceras, y no en la comisión primera como hubiera sido lo legal. Las bancadas que votaron tratan de venderle al país que esa modificación pretendía favorecer a los municipios más pobres del país para reactivar a la Colombia profunda después de la pandemia y del paro nacional. ¡Por favor! que desfachatez.

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