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Alejandro Villanueva
Puntos de vista

Los miserables del empalme

El presidente electo Gustavo Petro, ad portas de su posesión, ha anunciado algunos de sus fichajes. Varios nombres de quienes lo acompañarían dejan esa tranquilidad que sus detractores no esperaban sentir, debido a la campaña negra realizada durante más de diez años contra un posible gobierno suyo, pero este no sería el caso de todos los nombres presentados por Petro.

Víctor Hugo en su obra Los miserables a través de la historia de Jean Valjean, un criminal con ansias de reformarse, conceptualiza dilemas relacionados con la ética y la justicia. El personaje a través de acciones busca eliminar su pasado y sus vergüenzas, tal como algunos mencionados por el presidente electo, que usarían las banderas del cambio profesado como forma de lavar su pasado politiquero que, a diferencia de la obra, lo hacen para obtener aún más poder a costa del marketing del “cambio”.

Estos miserables son mencionados en el equipo de empalme, un proceso donde el gobierno entrante recibe el acta de informe de gestión y así formalmente la administración del gobierno. Participar en esto no necesariamente significa un puesto en el gobierno, pero en la mayoría de los casos -territoriales y nacionales-, quienes participaron en el empalme, también participaron en el gobierno y, de no ser así, fueron apoyados para cualquier aspiración política personal. Así como por el desayuno se sabe lo que será el almuerzo, por el empalme se sabe lo que será el gobierno.

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