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Valeria Santos
Puntos de vista

Es hora de enderezar

El presidente electo, Gustavo Petro, ha manifestado que su proyecto de gobierno tiene como fin lograr que la Constitución de 1991 se cumpla. Y tiene razón. La ruta trazada por nuestra Carta Política es el camino que deberíamos seguir si pretendemos construir un Estado social de derecho. Pero como ningún proyecto político es perfecto, nuestra brújula de navegación también ha contribuido a desviarnos del rumbo que necesitamos tomar. Es hora de enderezar.

Las facultades electorales de las Altas Cortes y los poderes exorbitantes de la Procuraduría y la Contraloría que quedaron establecidos en la Constitución, han sido una de las razones por las cuales no hemos podido cambiar nuestro destino. No son únicamente un mal diseño institucional o unos orangutanes inservibles, son en realidad la razón por la cual Colombia no se ha podido transformar.

Lo más doloroso de la investigación sobre el saqueo a los recursos de la paz, fue evidenciar cómo se pudieron robar el dinero que ha debido llegar a los municipios más pobres y golpeados por la violencia porque el diseño institucional lo facilitó. La Constitución misma les abre la puerta a los corruptos –que siempre han existido y siempre existirán– para cooptar el Estado y robar sin consecuencias.

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