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Johana Fuentes
Puntos de vista

Más de lo mismo

Una semana duró la luna de miel de los ciudadanos con el nuevo Congreso. La manzana de la discordia fue la propuesta de reforma presentada por el Pacto Histórico que incluye, entre otras cosas, bajar los salarios de los legisladores, pues esa disminución tendría efecto desde 2026. Una burla y un engaño para quienes votaron creyendo en esa promesa de campaña.

Independientemente del debate jurídico que gira en torno a si se puede o no aplicar dicha rebaja a partir de esta legislatura, es imperdonable que quienes usaron esa bandera para ganar votos no hayan sido honestos y claros con sus electores. Peor aún, es que acudan a todo tipo de maromas para justificar lo injustificable.

El mensaje de las elecciones legislativas y presidenciales fue claro, la gente votó por un cambio y el Congreso se renovó un 60 por ciento. Sin embargo, esos que dicen ser distintos están cayendo en las prácticas de siempre, endulzarles el oído a los ciudadanos para luego hacerles conejo. Razón tiene Humberto de la Calle –uno de los pocos coherentes en este asunto– al decir: “Es urgente recuperar la confianza de la gente en nuestras instituciones y para eso debemos cumplir”.

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