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Jaime Honorio González
Puntos de vista

Gente colombo británica

No se había muerto Isabel y ya todos éramos tan británicos como el té de las cinco. Me incluyo, por supuesto, yo que no hablo ni pizca de inglés, que jamás he ido a Londres, que ya casi no veo la Premier League, que sé de los Windsor lo que me enseñó The Crown, y de Escocia, lo que vi en Corazón Valiente.

Muy pronto comenzamos a escarbar en nuestros antepasados buscando alguna conexión con esa casa real, un árbol genealógico que lo evidenciara, un parecido físico que lo demostrara, un viejo retrato en algún álbum perdido de los abuelos, una selfie en una escala en Heathrow, aunque sea una fotico frente a Buckingham, o adentro del palacio si se logró entrar, algo, alguna cosa que muestre que con The Royal Family ha existido una tan antigua como discreta relación, aunque ahora, producto del ineludible desenlace, era apenas justo publicar.

Con tristeza, debo confesarlo: no encontré nada.

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