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Valeria Santos
Puntos de vista

Los muros del escarnio

No habrá futuro para nosotras mientras sigamos destinadas a soportar violencias basadas en género. Nos siguen insistiendo que las aguantemos en silencio, que las carguemos solas, esperando para siempre la sentencia final de un juez que nunca llegará. Nos anulan, y nos rompen en todos lados, no hay espacio seguro, ni siquiera en las aulas de clase. Los casos de abuso y acoso sexual denunciados en la Universidad de Antioquia, UdeA, por tantas mujeres valientes son un grito de auxilio que debemos escuchar.

A sus 17 años, Mariana* (nombre cambiado por petición de la víctima) pensó que había cumplido un sueño: entrar al preparatorio de teatro de la UdeA. La alegría y la ilusión de poder estudiar se acabaron el día en el que conoció a un profesor en la Seccional Oriente de su universidad en el Carmen de Viboral. Muy pronto sus ganas de vivir se apagaron y su vida se convirtió en un infierno.

“Yo pensé que él inicialmente quería ayudarme, pero terminó coqueteándome, invitándome a su casa, y haciéndome creer que yo era importante, cuando realmente yo era otra de sus presas. La primera vez que estuve con este profesor, él tenía 43 y yo 17, le pedí varias veces que usara condón, pero nunca lo hizo, me manipulaba para que confiara en él mientras yo miraba al techo con ganas de llorar”.

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