
El Gobierno de Gustavo Petro ha venido anunciando que uno de sus propósitos fundamentales es ejecutar una reforma agraria de profundidad durante su mandato.
Este anuncio hay que saludarlo con entusiasmo y respaldarlo, lo cual no significa que deban validarse ciertas equivocaciones comunicacionales en las que viene cayendo y que, de persistir, pueden echar al traste con el respaldo político indispensable para adelantar una reforma agraria de envergadura.
El Gobierno de Petro ha dicho que, por reforma agraria, entiende la ejecución del punto número 1 de los acuerdos de La Habana firmados entre el Estado colombiano y las antiguas Farc.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













