
Es un error del Gobierno colombiano no aprovechar la cercanía geográfica a los Estados Unidos para fortalecer la capacidad exportadora del país.
El nearshoring ha dejado de ser una tendencia para establecerse como una necesidad estratégica para aquellas naciones y empresas que aspiran a consolidar sus industrias en la escena global. Mientras México, con una visión pragmática, implementa políticas eficaces para capitalizar esta dinámica, Colombia parece estar atrapada en un desierto de discursos vacíos y oportunidades desaprovechadas.
Para entender el panorama, primero, aclaremos el término nearshoring. Nace de la conjunción de near (cerca) y shoring derivado de shore que significa "costa" u "orilla", esencialmente sugiriendo la idea de estar "cerca de la costa”. Se refiere a la estrategia de trasladar operaciones o fuentes de suministro a países geográficamente próximos a sus principales mercados, en lugar de tenerlas en lugares remotos debido a supuestos beneficios en costos. El propósito es variado: reducir costos, aprovechar ventajas arancelarias, minimizar tiempos de tránsito y simplificar desafíos logísticos, entre otros.
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