
Sistemas de mitigación de riesgos están siendo mal aplicados por las empresas colombianas, afectando el buen curso de los negocios y dificultando las operaciones de comercio. De seguir así, el verdadero propósito de Sagrilaft y de Sarlaft se habrá desfigurado.
Hace unas semanas renové mi seguro de automóvil. Días antes del vencimiento, recibí una llamada de prospección comercial de un disciplinado corredor de seguros buscando nuevos clientes. Me cotizó varios seguros y me interesé por uno en particular. Me pidieron información personal para hacer el proceso formal de venta, luego me solicitaron información patrimonial y mi declaración de renta.
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