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Juan Camilo Restrepo
Puntos de vista

¿De dónde salen los subsidios?

El Gobierno Petro está cayendo en una trampa diabólica: le encantan los subsidios, pero no le gusta pagarlos.

Se muestra muy satisfecho cuando de anunciarlos se trata, pero cuando llega la factura (pues alguien tiene que responsabilizarse de ellos) acostumbra decir, en ocasiones, que fueron disparates de la administración Duque; o, en otras, que quien debe asumir su costo son las empresas privadas y no el presupuesto nacional como corresponde.

¿Recuerdan ustedes la congelación de los peajes cuando comenzaron los cabeceos inflacionarios? Se anunció a los cuatro vientos -con acentos populistas- que con esto se salvaba la suerte de los agobiados usuarios que viajan en Toyotas. Pero ¿qué ha pasado? Que se ha acumulado desde entonces una enorme deuda a favor de los concesionarios de los peajes por más de un billón de pesos que no ha sido cancelada en su totalidad hasta el momento; y que, además, la credibilidad en la estabilidad jurídica que requiere el sistema de concesiones ha quedado hecha añicos. Con lo cual no solo en vías carreteras sino sobre las otras infraestructuras que se construyen a base de contratos de concesión, ha caído un manto de duda entre los inversionistas sobre si la estabilidad jurídica va a ser respetada en otros contratos diferentes a los de peajes. Lo que lastra los urgentes programas de inversión que tanto requiere el país y que a la fecha están virtualmente paralizados.

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