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Sebastián Nohra
Puntos de vista

Laura Sarabia

El presidente para las elecciones de 2022 detectó que debía incorporar a una parte de la política tradicional para conocerla mejor y vencerla. Ahí aparecieron viejos soldados del uribismo/santismo que olieron de primeros el cambio de clima y se subieron al tren ganador. En ese contexto, la pareja Petro-Benedetti ofrecía un gana-gana con un potencial electoral y discursivo extraordinario. Eran dinamita.

El caudillo, símbolo del cambio y principal carta para derrotar al establecimiento, viajando junto al astuto político tradicional con experiencia electoral y con la llave a puertas del poder inasequibles para la izquierda. Era estupendo. Pero quien supo sacarle todo el jugo al talento y agenda de la pareja en campaña fue Laura Sarabia. Su diligencia, lealtad y método de trabajo conquistaron a Petro.

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