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Velia Vidal
Puntos de vista

Pobreza

¿Qué significa ser afro? Es la primera pregunta que le pido responder a los maestros y maestras cuando inicio los talleres de enfoque étnico diferencial en entornos bibliotecarios y escolares, que durante estas dos semanas realizo en Turbo, Necoclí, Apartadó y Chigorodó. Llego preparada para conversar y debatir sobre las muchas respuestas estereotipadas que suelen dar los participantes: color, alegría, sabor, cocina, música, danza; desconociendo que se trata de compartir una raíz y sus efectos en el presente.

Noventa y ocho por ciento de pobreza, afirmó una maestra con tono firme. Una respuesta que no esperaba y en la que solo me podría detener a discutir el porcentaje, porque es irrebatible que ser afro en Colombia está íntimamente ligado con ser pobre. Y no me refiero con esto a la pauperización como forma de racismo principalmente usada en los medios y las artes. Me refiero a datos estadísticos contundentes, como los que justamente había puesto en evidencia la reciente publicación de las cifras oficiales de pobreza monetaria, pobreza monetaria extrema y el coeficiente de desigualdad de Gini del 2022, por parte del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y del Comité de Expertos en Pobreza.

Según el informe, las noticias para el país, al menos en términos de pobreza multidimensional en el nivel nacional, fueron positivas, en 2022, la tasa de incidencia de pobreza multidimensional a nivel nacional fue del 12,9%, (se redujo 3,1 p.p. con relación a 2021); en las cabeceras del país fue del 8,7% (-2,8 puntos porcentuales) y en los centros poblados y rural disperso fue del 27,3 % (-3,8 puntos porcentuales). Todas las variaciones son estadísticamente significativas.

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