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José Antonio Ocampo
Puntos de vista

¿Una reforma tributaria para 2024?

La propuesta del Presidente Petro de una nueva reforma tributaria que reduzca la tasa de impuestos a las empresas del 35% y aumente la tributación de las personas naturales de altos ingresos tiene lógica. La tasa de las empresas que estableció la reforma de 2021 es, en efecto, una de las más altas del mundo, y los recaudos del país por impuestos a las personas naturales son bajos de acuerdo con los patrones internacionales. Debo decir que como Ministro de Hacienda señalé en torno a los debates de la reforma del 2022 que la reducción de la tasa de las empresas sería conveniente, pero que no había recursos para compensar los menores recaudos que generaría. Corresponde al gobierno hacer ahora las estimaciones correspondientes de la nuevas fuentes de recursos que permitirían reducir dicha tasa.

La discusión en el Congreso de la República no será una tarea fácil. En primer término, la reforma de 2022 fue aprobada por una coalición política que ya no existe y el gobierno tiene múltiples proyectos en la agenda legislativa, varios de ellos con serias dificultades para su aprobación por parte de nuestros órganos legislativos por la falta de una coalición que haya reemplazado la que colapsó el año pasado. En segundo lugar, hay que recordar que la reforma de 2022 también aumentó los impuestos a las personas naturales, tanto de renta como de patrimonio; en el caso de la renta redujo los beneficios que podrían utilizar los contribuyentes con ingresos medio-altos y altos. Sin embargo, algunas de las propuestas no fueron aceptadas por el Congreso, en particular la de considerar las pensiones recibidas como una fuente de ingresos como cualquier otra, para aumentar los impuestos a las pensiones altas.

Los asalariados tienen ya impuestos elevados y, por lo tanto, la clave de la reforma sería captar más ingresos de rentistas de capital o de trabajadores independientes de altos ingresos, lo cual no es una tarea fácil, ya que en ambos casos hay una evidente elusión e incluso evasión tributaria. ¿Cómo evitar que las rentas de capital sean declaradas en paraísos fiscales? ¿Y cómo evitar que se exija a quien se le prestó un servicio que el pago lo haga a una persona natural con tasa más baja de tributación (el cónyuge de quien prestó el servicio, por ejemplo), o se carguen como deducciones pagos que no están asociados a la generación de la renta (el pago en restaurantes de comidas familiares durante los fines de semana)? Estas son prácticas bastante comunes y su prohibición debería ser contemplada en dicho proyecto de ley, pero el debate será complejo. A título de ejemplo, la limitación al uso de del régimen simple de tributación para trabajadores independientes de altos ingresos que estableció la reforma de 2022 fue declarada inconstitucional por la Corte, y este sigue siendo un mecanismo de elusión de la carga tributaria por parte de ellos. Habría que establecer, por lo tanto, duras normas para combatir la elusión y evasión tributaria por parte de los rentistas de capital y los trabajadores independientes.

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