Ir al contenido principal
Martín Jaramillo Ortega
Puntos de vista

Estamos en la B

Es curioso escribir esto el mismo día en que Colombia juega contra Uruguay, pero las circunstancias lo ameritan. Ya llegará el momento, otra vez, de hablar del equipo del profe Néstor Lorenzo.

“Colombianos, las armas os han dado la independencia, las leyes os darán la libertad”, dijo alguna vez Francisco de Paula Santander, o eso cuentan los profesores de derecho. Esta frase, con el perdón de nuestro prócer, nunca ha sido cierta y cada día está más lejos de serlo. Desde que somos una república las armas nos han menguado nuestra propia independencia y las leyes nos han convertido en prisioneros de las mismas.

La creencia de que el papel lo aguanta todo nos ha demostrado que tener la Constitución Política más larga del mundo ha traído un incumplimiento proporcional a su extensión. El caso más reciente se dio esta semana a raíz de la polémica de la canción +57. Ahora está en trámite un proyecto de ley que busca regular el contenido de las canciones en el país. El proyecto “letras decentes” busca sanciones para quienes escriban canciones con contenido explícito y que pueda ser interpretado como una referencia violenta en contra de mujeres y niñas. Un exabrupto. En este país se cree que, si se logra plasmar en una ley, ya por arte de magia y sin pedagogía se va a cumplir. Una regulatón que lo único que trae es congestión en el Congreso; estreñimiento, por decirlo de algún modo. Se trata de proyecto propuesto por la senadora Karina Espinosa del Partido Liberal, un partido que si algo ha mostrado en esta legislatura es que ya no es liberal, aunque sí es cierto que está partido.

Regístrate para seguir leyendo

Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales