
Recuerdo que el 24 de mayo de 1996 la poeta María Mercedes Carranza inauguraba el congreso ‘Silva, su obra y su época’. Era uno de los tantos eventos relevantes que se llevaron a cabo durante ese año para conmemorar los cien de la muerte de nuestro poeta universal y de celebrar su poesía y su legado a la cultura nacional. El congreso tuvo la curaduría del inolvidable profesor J. Eduardo Jaramillo Zuluaga y durante una semana contó con panelistas nacionales e internacionales.
Una de las charlas más esperadas era la del escritor, periodista e historiador Enrique Santos Molano, quien hablaría de Silva y el medio literario bogotano. En medio de una Casa de Poesía Silva a reventar, muchos queríamos escuchar de viva voz la tesis que Santos Molano había planteado en su libro El corazón del poeta. Los sucesos reveladores de la vida y la verdad inesperada de la muerte de José Asunción Silva, editado cuatro años atrás por Nuevo Rumbo Editores. Allí, el autor plantea la tesis de que José Asunción Silva no se suicidó aquella fatídica noche, sino que fue asesinado y, para comprobarlo, nos entregó a los lectores más de mil páginas donde no sólo hace un detallado recorrido por la vida del poeta con sus infortunios, sino que traza la genealogía de un país desde la mirada del siglo XIX. Es la biografía de un siglo a través de la vida de nuestro gran poeta.
Al terminar la intervención y luego de algunas pocas preguntas del público, los asistentes salimos fascinados. Si bien muchos podían estar en desacuerdo con la tesis del asesinato, la forma en la que sustentó Santos Molano su teoría fue rotunda. Todos quedamos inmersos en una trama digna de las mejores novelas negras y por supuesto, habíamos quedados conmovidos con la vida del poeta. Luego del receso vino la conferencia del profesor Héctor H. Orjuela sobre las biografías escritas sobre el poeta, en las que se destacaron la de Alberto Miramón, José Asunción Silva; la de Rafael Serrano Camargo, Silva. Imagen y estudio analítico del poeta; la del propio Héctor H. Orjuela, La búsqueda de lo imposible: biografía de José Asunción Silva; la de Ricardo Cano Gaviria, José Asunción Silva, una vida en clave de sombra; la de Fernando Vallejo, Almas en pena chapolas negras, y, por supuesto, la monumental biografía escrita por Santos Molano. Todos queríamos, de alguna forma, saber la opinión del autor de El corazón del poeta, quien con generosidad se refirió a cada una de las ediciones mencionadas. Recuerdo que manifestó que tenía diferencias con algunas inconsistencias de datos y fechas con la de Alberto Miramón, pero destacaba que había sido la primera (1937) y que traía un prólogo de Baldomero Sanín Cano, amigo personal de Silva.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios












