
Así lo quieran maquillar, Daniel Mendoza es un misógino que hace apología a la violencia sexual y a la pedofilia. Su designación en la embajada de Tailandia fue una muestra más de que este Gobierno le sigue fallando a las mujeres. En el papel quedaron las promesas de una Política Pública Exterior Feminista y, lo peor del asunto, es que, al contrario de otros casos similares, esta vez el presidente Gustavo Petro no guardó silencio.
La defensa que hizo de Mendoza fue absurda y vergonzosa. Primero, en un discurso desde Barranquilla, argumentó que no podía cancelar su nombramiento por salir desnudo en unas fotos con unas señoras que “no fueron a la fuerza, sino que les gustó el momento”. Sin embargo, esto no se trataba de unas fotografías sobre su vida privada o de que se “prohíba el amor y hacer el amor”, como lo dijo ese día.
Daniel Mendoza tiene una serie de publicaciones en su cuenta de X que evidencian su actuar violento, al incitar a drogar mujeres para agredirlas sexualmente y mostrar su deseo por menores de edad usando un tono amenazante propio de un depredador sexual: “A punta de verga voy a martillarte cada uno de tus 17 años. Cuídate de este cuarentón, princesita”.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios
















