Esta columna les va a dar ganas vomitar y llorar al mismo tiempo. Es la historia de niñas y niños, estudiantes de un colegio en el departamento de Santander, que fueron entregados por la rectora de la institución para que fueran abusados sexualmente, de manera recurrente, por miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Vamos por partes, como queda el corazón de uno después de una historia de estas.
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