Ir al contenido principal
Johana Fuentes
Puntos de vista

Pasan factura

“Un gobernante siempre debe escuchar y corregir si es necesario. La mayor violencia siempre proviene de un gobierno que se vuelve indolente y sordo”. Ese fue el llamado que le hizo el entonces senador Gustavo Petro al presidente Iván Duque, durante las protestas del Paro Nacional. La historia es conocida, Duque no escuchó, todo lo contrario, estigmatizó a los manifestantes. El estallido social le dio a Petro el empujón que necesitaba para llegar a la presidencia, pero hoy ―ante una marcha en contra de su gobierno―, actúa como lo que tanto criticó.

Cientos de miles de personas se tomaron las calles el domingo pasado para enviar un mensaje de rechazo al gobierno de Gustavo Petro, sin embargo, la respuesta del mandatario ―que ha enaltecido el poder de la calle― fue la de minimizar y señalar estas marchas como las de la ‘clase dominante’. Grave error.

No le bastó con decir que las movilizaciones fueron débiles, también dijo que quienes salieron a marchar estaban movidos por el odio y la intención de querer sacarlo del poder, haciendo alusión al llamado ‘golpe blando’, término al que acude cada vez que es cuestionado.

Regístrate para seguir leyendo

Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir artículo en redes sociales