
Los empresarios colombianos tenemos mucho que aprender de los extranjeros que ven en Colombia un mundo de oportunidades. Funcionarios con gran solvencia técnica y experiencia, comprometidos con el desarrollo del país, lo confirman.
Recientemente, conversé con dos amigos franceses que residen en Colombia y están casados con colombianas. Reflexionamos sobre el encanto indiscutible de la mujer colombiana, un magnetismo que no solo enamora a quienes llegan de fuera, sino que también los hace enamorarse de Colombia. Ellos llegaron con la intención de formar una familia multicultural y con ánimos empresariales, encontrando en el sector de alimentos su campo de acción.
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