
El Estado colombiano debe perseguir sin descanso a los asesinos del director de la cárcel La Modelo, hasta lograr su condena. El mensaje debe ser contundente: atacar a la justicia traerá las más severas consecuencias.
El asesinato del coronel retirado Élmer Fernández, director de la emblemática cárcel La Modelo en Bogotá, es una tragedia para su familia y una dolorosa herida para el sistema judicial colombiano. Fernández, quien asumió su cargo apenas el pasado abril, fue abatido en Bogotá el jueves 16 de mayo, víctima de un ataque cobarde que deja en evidencia la urgente necesidad de reforzar la protección a los servidores de la justicia.
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