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Edna Bonilla
Puntos de vista

Tristes “jugaditas” en la UN

La tristeza que siento por lo que estamos viviendo en la Universidad Nacional es inconmensurable. La institucionalidad ha sido maltratada, y la crisis está dejando heridas profundas. He leído, visto y escuchado múltiples mentiras e información descontextualizada que tiene el único fin de imponer un rector y un modelo de universidad. No solo es doloroso, sino que desvía las verdaderas discusiones que deberían estar ocurriendo en la universidad: los retos y potencialidades de la ciencia y la investigación; las necesidades de innovación en la pedagogía y la formación de estudiantes; la calidad y pertinencia de la educación universitaria con una mirada global y no solo local; las causas de la deserción; el modelo de universidad y la modernización en la gestión; los mecanismos de financiación de la educación; la construcción de una visión de largo plazo que reconozca a la educación como el principal mecanismo para superar la inequidad, entre otras. Estas discusiones se han minimizado porque se decidió privilegiar la disputa por la rectoría, en un contexto de politización de la Universidad y de maltrato personal e institucional.

Dos hechos marcan mi reflexión de hoy. El primero, recuerdo que, en la sesión plenaria del Congreso de Colombia del 20 de julio de 2019, muchos nos escandalizamos por “la jugadita” de dos honorables congresistas que recurriendo a la milimetría procedimental impidieron que el presidente de la república escuchara a la oposición que estaba haciendo uso de su derecho a la réplica. Siempre me impresionó el término “jugadita” y, más aún, la audacia para despreciar el discurso de la oposición. Compartí la indignación de muchos de los que creemos que la política debe ser decente, y que su principal desafío debería ser la construcción de la confianza y la persuasión. Hoy, las “jugaditas” utilizadas para elegir rector en la Universidad Nacional son abundantes.

El segundo hecho se presentó hace diez años, cuando se expidió la Ley 1740 de 2014 que regula la inspección y vigilancia de la educación superior. Tuve la oportunidad de aplicarla siendo delegada del Ministerio de Educación en el consejo superior de una universidad privada. En aquellos momentos jamás pensé que esta norma se le pudiera aplicar a la Universidad Nacional. Me parecía que la Nacional estaba muy lejos de las causales que pudieran motivar una intervención por parte del Ministerio de Educación.

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