
Simplificar más de 30 declaraciones en una sola fue un avance sustantivo para el sistema tributario colombiano desde 2018. Esto formalizó negocios, amplió la base de contribuyentes y permitió a los pequeños empresarios ser más competitivos. Hoy, el gobierno de Gustavo Petro pretende eliminar de un plumazo esta herramienta crucial para la economía popular y la base de la pirámide empresarial.
En un país donde la supervivencia de los pequeños empresarios y los emprendedores depende de la flexibilidad y la simplificación, la propuesta del gobierno de Gustavo Petro de eliminar el Régimen Simple de Tributación (RST) es, sin lugar a duda, un golpe letal a quienes más necesitan apoyo para prosperar. La desconexión entre la teoría de los tecnócratas que redactan estas leyes en el actual gobierno y la realidad que enfrentan miles de micronegocios, pequeños empresarios y personas naturales que prestan servicios profesionales es evidente, y el Congreso debe reaccionar ante este error.
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