
Después de cinco meses a la cabeza de Nueva EPS, el interventor de la entidad se desahoga y plantea una hipótesis ácida: la conversación monotemática sobre temas de plata nos ha llevado a olvidar la atención primaria y, paradójicamente, a agravar los problemas financieros del sistema de salud.
Los indicadores de salud de la población siempre habían estado ahí, disponibles para quienes quisieran analizarlos, pero la mayoría se hizo la de la vista gorda.
Para poner algunos ejemplos, en 2023, el 31 por ciento de las mujeres con cáncer de mama afiliadas a Nueva EPS en el régimen contributivo fueron diagnosticadas tardíamente o ya en fase metastásica. Si eran pobres, peor: el 41 por ciento de las que padecían esta enfermedad y estaban en el régimen subsidiado fueron diagnosticadas en esas fases avanzadas. Y cuando se trató de cáncer de cuello uterino, el diagnóstico tardío fue de 36 por ciento en el régimen contributivo y de 49 por ciento en el subsidiado.
Regístrate para seguir leyendo
Ingresa tu correo para continuar disfrutando de nuestro contenido.
¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión
Lea los comentarios













